Cómo funciona el registro

Todo lo que hace el registro, punto por punto. Pulsa cada apartado para desplegarlo.

Qué es el registro

Un registro mundial, gratuito y sin cuentas de usuario, de piezas robadas, perdidas en un envío o desaparecidas. Sirve para dos cosas: que quien ve una pieza a la venta pueda comprobar si está registrada, y que su propietario se entere si alguien la ha visto.

Lo lleva Kantei.eu, un sitio dedicado a la espada japonesa, pero puede registrarse cualquier objeto afín. Las fichas se publican en abierto, con las fotos y los datos que permiten reconocer la pieza, y nunca con los datos de su propietario.

Cada ficha publicada se anuncia con una redacción neutra: «Denunciada como sustraída», «Declarada perdida en un envío» o «Declarada desaparecida». Es lo que su propietario ha declarado y ha denunciado; no es una sentencia.

Quién puede dar de alta una pieza

El propietario de la pieza, o quien actúe en su nombre (un familiar, un heredero, un abogado, un museo). Al dar de alta se firma una declaración responsable: que lo que se dice es cierto y que se tiene derecho a hacerlo.

Para publicar una ficha hace falta un número de denuncia policial o, si se perdió en un envío, el número de la reclamación formal a la empresa de transporte, con el cuerpo de policía o la empresa y el país. Sólo el número: nunca pedimos ni guardamos el documento de la denuncia.

No hay cuentas ni contraseñas. Cada alta recibe una referencia propia (stln-…) y una clave secreta, que llegan por correo; con ellas y con tu correo entras en tu alta cuando quieras.

Qué piezas se pueden registrar

Cualquier objeto afín: nihontō (espadas japonesas), guarniciones (tsuba, fuchi-kashira, menuki, kozuka…), espadas no japonesas y otros objetos afines.

Las fotos son obligatorias según el tipo. En un nihontō, la espiga (nakago) por las dos caras y la hoja entera: la espiga es lo que mejor identifica una hoja, porque la firma, las marcas de lima y los agujeros no se pueden cambiar sin dejar rastro. En una guarnición, el anverso y el reverso. En otra espada, la hoja entera.

Sólo los nihontō y las guarniciones se comparan cada día con lo que se pone a la venta (lo explicamos más abajo); el resto de piezas queda en el registro público para que cualquiera pueda buscarlas.

Qué datos pedimos y por qué

De la pieza: el tipo; la firma (mei) o, si no la tiene, la atribución y el herrero o la escuela; las medidas (en una hoja, nagasa, sori, motohaba, sakihaba, kasane y nakago; en una guarnición, alto, ancho y grosor); el papel de una organización (cuál, el nivel, la fecha y su número) y el certificado de registro japonés (prefectura, número y fecha); la montura; las fotos; y una descripción libre en el idioma que quieras. Todo esto es lo que permite reconocerla, y se publica.

De lo que pasó: si fue sustraída, se perdió en un envío o desapareció; el mes y el año, y el país. Eso es lo único que se publica del cuándo y el dónde. El lugar y la fecha exactos los pedimos para revisar el alta, y no se publican.

De ti: tu nombre y apellidos, tu correo y, si quieres, un teléfono; el número de la denuncia o de la reclamación, quién la tramitó (la policía o la empresa de transporte) y en qué país; y, si la tienes, la factura o un justificante de propiedad (en PDF o en foto) y el valor declarado. Nada de esto se publica nunca: sirve para revisar el alta y para poder avisarte.

Los papeles y los certificados se publican con su número porque son la mejor huella de una pieza: un vendedor honrado que vea ese número en una ficha sabrá a qué atenerse.

Qué se publica y qué no

Se publica: la referencia stln-…, la categoría con su redacción neutra, el tipo, la firma o la atribución, el herrero o la escuela, las medidas, el papel y el certificado con sus números, la montura, las fotos, el mes y el año, el país y tu descripción, una vez revisada.

No se publica nunca, de ninguna forma: tu nombre, tu correo (ni enmascarado ni con un alias), tu teléfono, el lugar ni la fecha exactos, el número de la denuncia ni quién la tramitó, la factura o el justificante, ni el valor declarado.

A las fotos les quitamos, antes de guardarlas, la fecha, el lugar (GPS) y cualquier otro dato que lleven dentro. Tampoco se publica nada de las posibles coincidencias con piezas a la venta: eso sólo se informa al propietario.

Cómo se revisa cada alta

Primero confirmas el alta con el enlace que te llega por correo (vale 24 horas). Una vez confirmada, la revisamos antes de publicarla.

La revisión mira que los datos y las fotos sean coherentes con el tipo de pieza, que haya número de denuncia o de reclamación, que en lo que se va a publicar no haya datos personales ni nombres de comercios, y que no sea una broma ni publicidad. También comprobamos si la pieza estaba a la venta poco antes de la fecha en que se dice que desapareció: no tiene por qué ser un problema, pero hay que mirarlo con calma.

Una primera revisión la hace un asistente automático. Lo que no tiene claro, lo que es raro o dudoso, pasa siempre a una persona de Kantei.eu, que decide. Si una ficha no se publica, te lo decimos.

Si cambias después algo de lo que se publica, la ficha vuelve a revisión y deja de verse hasta que se aprueba otra vez.

Cómo funciona el contacto anónimo

Nadie ve el correo del otro. Quien escribe desde una ficha deja su mensaje y, si quiere respuesta, su correo; el propietario recibe el mensaje en su correo, pero no el correo de quien escribe.

Antes de reenviar nada lo revisamos: los mensajes de spam, los de acoso y los de quien ofrece «recuperar» la pieza a cambio de dinero no llegan. Lo dudoso lo mira una persona.

El propietario contesta desde un enlace a un formulario de Kantei.eu, no respondiendo al correo, y su respuesta pasa por la misma revisión antes de llegar a quien escribió.

Cada mensaje que le llega al propietario lleva este aviso: «Kantei.eu no ha verificado esta información. No pagues ni envíes datos a nadie que ofrezca recuperarla.»

Los avisos del público

En cada ficha hay tres botones:

  • «La he visto a la venta»: la dirección donde se vende, lo que hayas visto y, si quieres respuesta, tu correo.
  • «Tengo información»: cualquier otra cosa que sepas de la pieza.
  • «Denunciar esta ficha»: si crees que una ficha es errónea o ilícita (por ejemplo, que la pieza es tuya y nunca fue robada). Pedimos el motivo, tu nombre y tu correo, y una declaración de buena fe. Este aviso no va al propietario: lo estudia una persona de Kantei.eu, que decide y deja constancia de su decisión, y te llega un acuse de recibo.

Y en la sección, «Avisar de una pieza sospechosa», para cuando ves a la venta algo que podría ser robado pero no encuentras su ficha: lo cotejamos con el registro.

Qué hace nuestro rastreador

Kantei.eu sigue a diario lo que se pone a la venta en los comercios especializados. Cada día, comparamos con ello los nihontō y las guarniciones del registro, y también todo lo que hemos visto antes, vendido incluido, cuando se confirma un alta nueva.

Comparamos los números de papel y de certificado, las fotos, la firma, el herrero y las medidas. Cuando la coincidencia es casi segura y la confirmamos, el propietario recibe un aviso con toda la información, también dónde se vende. Cuando sólo es probable, la mira una persona antes de decidir si avisar.

No contactamos nunca con el comercio ni con el vendedor, y no publicamos nada de una coincidencia: qué hacer con ella lo decide el propietario, con la policía.

Cómo acceder a tu alta y recuperar el acceso

En «Acceder a mi alta» escribes tu correo, la referencia y la clave: las tres cosas. Si alguna no coincide, no se entra, y no te decimos cuál falla. Tras varios intentos fallidos seguidos, esa referencia se cierra una hora.

Dentro puedes ver todo lo que diste de alta, corregirlo, ver los mensajes que te han llegado, marcar la pieza como recuperada o retirar el alta.

Si pierdes la clave, en «Recuperar acceso» escribes tu correo y te mandamos, sólo a ese correo, tus referencias con claves nuevas; las anteriores dejan de valer. La web responde lo mismo exista o no ese correo en el registro.

Guardamos la clave de forma que ni nosotros podemos leerla: sólo podemos comprobar si la que escribes es la buena.

Plazos y borrado

  • El enlace de confirmación vale 24 horas; un alta sin confirmar se borra entera a las 48 horas, con sus fotos.
  • Cada año te pedimos por correo que confirmes que la pieza sigue sin aparecer; si no respondes en 30 días, la ficha se retira.
  • Cuando retiras el alta, la marcas como recuperada o no se publica, tus datos se guardan 6 meses y después se borra todo.
  • Los mensajes del público se borran a los 90 días.

Privacidad

Usamos tus datos sólo para el registro: revisar el alta, avisarte y dejarte gestionarla. No los cedemos a nadie ni los usamos para nada más.

No guardamos la dirección IP de nadie. Contra los programas automáticos, cada formulario pide a tu navegador un pequeño cálculo que se resuelve en nuestro propio servidor, sin servicios de terceros ni cookies.

Puedes ver, corregir o retirar tu alta cuando quieras desde «Acceder a mi alta». Para cualquier otra cosa sobre tus datos, el aviso legal explica tus derechos y cómo ejercerlos.

Qué te recomendamos hacer

  • Denuncia el robo a la policía cuanto antes y pide que la pieza se incluya en la base de datos de obras de arte robadas de Interpol, que es donde la buscan las policías de otros países.
  • Interpol tiene una aplicación gratuita, ID-Art, para consultar esa base de datos desde el teléfono.
  • El Art Loss Register, un registro privado de obras robadas que consultan casas de subastas y comerciantes, cobra 17,50 € por objeto registrado y un 5 % sólo si la pieza aparece.
  • Guarda las fotos, la factura y el papel o una copia: son lo que demuestra que la pieza es tuya.
  • Si alguien te ofrece recuperarla a cambio de dinero, no pagues ni envíes datos: avisa a la policía.

Qué no hacemos

  • No contactamos con comercios ni con vendedores.
  • No publicamos datos personales ni coincidencias.
  • No verificamos jurídicamente la propiedad de las piezas.
  • No somos la policía ni intermediamos en recuperaciones.
  • No cobramos nada: el registro es gratuito.
  • No garantizamos que una pieza aparezca.
  • No recomendamos pagar a nadie para recuperarla.