La forma (sugata)

La silueta de una hoja es lo primero que se mira y lo que antes la fecha: dónde cae la curva, cuánto se estrecha hacia la punta, qué tamaño tiene el kissaki y cuánto pesa en la mano. Este tema enseña a leer esos rasgos uno a uno, sigue su evolución periodo a periodo y explica por qué la forma que vemos hoy en una hoja antigua no es siempre la que salió de la forja: casi todas las grandes hojas del kotō están acortadas, y siglos de pulidos cambian la punta, el grosor y hasta la curva.

Cómo se mira una hoja

El sugata (姿), también llamado taihai (体配), es la silueta de la hoja y sus proporciones en conjunto. Junto con el grano del acero (jihada) y el temple (hamon), es uno de los tres rasgos que se miran primero, y el que más dice de la época: una copia fiel del grano o del hamon casi siempre deja algún indicio en la forma. Primero sirve para fechar; después, a veces, para acercarse a una escuela o a un herrero.

La posición

La hoja se sostiene en vertical, con el brazo extendido y la espiga o la empuñadura abajo. La espiga tiene que quedar exactamente vertical: si se inclina, el punto de máxima curva parece estar siempre hacia la mitad y una koshizori se confunde con una toriizori. Lo mismo vale para las fotos de los libros, que conviene girar hasta dejar el nakago vertical antes de juzgar la curva. Para ver si la curva crece hacia la punta (sakizori) ayuda poner la hoja horizontal, con el extremo de la espiga junto a la cara, y seguir el lomo con la vista.

Un orden para no olvidar nada

No hay un orden oficial. Este es el que propone Markus Sesko como lista de trabajo en los ejercicios de kantei, de abajo arriba:

  1. la longitud (nagasa);
  2. la curva: cuánta y dónde (sori);
  3. la anchura y cómo se estrecha hacia la punta, con el funbari;
  4. la punta (kissaki) y su curva de filo (fukura);
  5. la arista (shinogi) y la franja entre la arista y el lomo (shinogi-ji);
  6. el lomo (mune), el grosor (kasane) y el abombamiento de las caras (niku);
  7. las acanaladuras y los grabados (hi y horimono);
  8. la espiga, al final.

El peso en la mano

Hay expertos que dicen kotō, shintō o shinshintō con solo levantar la hoja. La regla que circula —«ligera, kotō; pesada y cargada de punta, shinshintō»— es una simplificación útil y nada más: hay tachi de Kamakura muy sanos que pesan, y hojas shintō o shinshintō ligeras. El peso orienta; no fecha.

Tres hojas con la cuerda del machi a la punta en horizontal y el punto de flecha máxima marcado en rojo: cerca de la base, en el centro y hacia la punta.
Dónde cae el sori: 1 koshizori, con la flecha máxima cerca de la base y la curva que sigue en la espiga; 2 toriizori, centrada; 3 sakizori, desplazada hacia la punta. La discontinua es la cuerda del machi a la punta; en rojo, la flecha máxima. Diagrama: Kantei
Tachi largo y esbelto sobre fondo negro, con la espiga a la izquierda, la curva concentrada cerca de la base y una punta pequeña.
El tachi Mikazuki Munechika, Tesoro Nacional del Museo Nacional de Tokio (80,0 cm, sori 2,7 cm): la forma del Heian tardío, esbelta, con koshizori profunda, funbari y ko-kissaki. Crédito: National Institutes for Cultural Heritage (ColBase) · CC BY · vía Wikimedia Commons

Los elementos de la forma

Cada rasgo, por separado, fecha poco; lo que fecha es la combinación. Esta es la lista de los que se miran, con lo que suele indicar cada uno.

La longitud

La nagasa (長さ) se mide en línea recta del machi a la punta. Una hoja notablemente larga apunta a un tachi de Kamakura o del Nanbokuchō sin acortar, o a una obra shinshintō; un daitō que apenas pasa de la longitud de un wakizashi grande apunta al Muromachi.

La curva: cuánta y dónde

El sori (反り) es la flecha máxima entre el lomo y la cuerda que va del machi a la punta. Tan importante como su magnitud es dónde cae: con los siglos, el punto de máxima curva sube de la base hacia la punta.

TipoDónde cae la curvaCuándo
koshizori (腰反り)por debajo de la mitad, a menudo a la altura del habaki; en los tachi antiguos sigue dentro de la espigaHeian y Kamakura temprano; revivals
koshizori que «se inclina», utsumuku (俯く)la curva no vuelve a crecer hacia la punta: el tramo alto queda casi rectoHeian tardío y Kamakura temprano
toriizori (鳥居反り), también nakazori (中反り) o kyōzori (京反り)hacia la mitad, como el travesaño de un toriidesde mediados de Kamakura; domina en Kamakura tardío y Nanbokuchō; vuelve en el shintō
sakizori (先反り)crece del monouchi a la puntakatana del Muromachi, más acusada cuanto más tardía; un indicio leve apunta al fin del Nanbokuchō o al Muromachi temprano
uchizori (内反り)hacia el filotantō de Kamakura; también puede ser efecto del desgaste
takenokozori (筍反り)uchizori con fukura escasa, «como un brote de bambú»Kamakura tardío, en particular Norishige
muzori (無反り)sin curvatantō de varias épocas

La curva nace del propio temple: al endurecerse, el filo se dilata y arquea la hoja hacia el lomo. Pero en una hoja plenamente desarrollada el herrero añade curva a propósito, más allá de la que da el temple, y es esa curva buscada la que distingue los estilos.

La anchura, el estrechamiento y el funbari

La anchura en el machi (mihaba, 身幅) se juzga siempre junto con la anchura en el yokote (sakihaba, 先幅): lo que fecha es cuánto se estrecha la hoja.

  • Larga, muy estrechada y muy curva: tachi anterior al Nanbokuchō, o una copia de uno.
  • Larga, ancha, poco curva y poco estrechada: Nanbokuchō medio, Keichō-shintō o shinshintō.
  • Estrechamiento fuerte con sori muy baja y punta compacta: Kanbun-shintō.

El funbari (踏ん張り), «plantarse con las piernas abiertas», es el ensanche de la hoja en los primeros centímetros sobre el machi —Sesko habla de 4 o 5 cm—, en el filo y en el lomo. No es anchura: una hoja ancha que se estrecha de forma uniforme no tiene funbari; lo que cuenta es el ritmo del estrechamiento en la base. Solo existe en espigas sin acortar (ubu) y se pierde con el machi-okuri, con el suriage y con los pulidos repetidos, sobre todo por el lado del lomo. Por eso una hoja que lo conserva puede darse por no acortada y con su forma original. Se explica en parte por el yaki-otoshi (焼き落とし): el temple empezaba a cierta distancia del machi, y el herrero ensanchaba la base para compensar ese tramo sin templar.

La punta y la fukura

KissakiCómo esQué suele indicar
ko-kissaki (小切先)pequeñacuanto más pequeña, más antigua; Heian y Kamakura temprano
chū-kissaki (中切先)mediala más común en todas las épocas
ō-kissaki (大切先)largaNanbokuchō, Keichō-shintō, shinshintō
ikubi-kissaki (猪首切先)corta y ancha, «cuello de jabalí»mediados de Kamakura, en la línea de tachi anchos y robustos
kamasu-kissaki (魳切先)casi sin fukura, «cabeza de barracuda»jōkotō y kotō muy temprano, o sus reproducciones

Cuidado con el rótulo «ō-kissaki»: muchas hojas del Nanbokuchō descritas así tienen puntas apenas mayores que un chū-kissaki alargado, en parte por los pulidos. En los talleres se dice que no hay una regla oficial para medir el kissaki: el tipo se decide a ojo, en relación con la anchura de la hoja. Los mismos talleres usan una regla de bolsillo que compara la longitud de la punta con la anchura de la hoja en el yokote: si la punta mide menos de 1,5 veces esa anchura, es corta, del tipo ikubi; entre 1,5 y 2 veces, es un chū-kissaki; más de 2 veces, un ō-kissaki. Sirve para orientarse, no para zanjar una discusión.

La fukura (ふくら) es la curva del filo dentro de la punta. Plena se dice fukura tsuku (ふくら付く); escasa, fukura kareru (ふくら枯れる). Es escasa en los tantō de Samonji y del Sue-Sōshū, en las katana del Muromachi tardío, en el Ōei-Bizen y en la escuela de Kiyomaro, y ayuda a no confundir un Ōei-Bizen con un Bizen de Kamakura. Pero la fukura se retoca con facilidad al pulir: una fukura escasa puede ser original o de reparación. El punto donde se cruzan yokote, shinogi y ko-shinogi es el mitsukado (三つ角).

El shinogi y el shinogi-ji

Un shinogi alto, con una sección romboidal marcada, es propio de Yamato y de las escuelas afines (Uda, Mihara, Niō, Naminohira), de Sue-Bizen y Sue-Seki, y de todas las naginata y nagamaki y sus reconversiones. Un shinogi bajo es propio de Bizen y Sōshū (Ichimonji, Osafune de mediados de Kamakura, Kozori) y de Tsuda Sukehiro. El shinogi-ji ancho es de Yamato; el estrecho, de Sōshū y Yamashiro.

El lomo, el grosor y el niku

  • El lomo plano, kaku-mune (角棟), aparece casi solo en hojas antiguas; el redondeado, maru-mune, en hojas antiguas y en algunas escuelas (Ko-Bizen, Aoe); el iori-mune, de dos caídas, es alto en Yamato y bajo en Bizen; el mitsu-mune, de tres caras, en Sōshū y en los tantō de Yamashiro.
  • El kasane (重ね) es, en rigor, el grosor medido en el lomo. Con un shinogi alto la hoja parece gruesa aunque su kasane sea fino. Es una clave de fechado: el Nanbokuchō medio tiene un kasane muy fino para su tamaño, y sus copias Keichō-shintō y shinshintō reproducen bien la silueta pero con el kasane algo más grueso. Una caída brusca del grosor hacia la punta, en lugar de un adelgazamiento uniforme, delata pulidos intensos en el monouchi.
  • El niku (肉) es el abombamiento de las caras: hira-niku (平肉) el de toda la cara, ha-niku (刃肉) el de la zona del filo. Un niku lleno es típico de Kamakura, y su variante llena hasta casi el filo es el hamaguri-ba (蛤刃), «filo de almeja». El niku baja con el Nanbokuchō medio y con sus imitaciones. Un niku lleno aguanta mejor contra blancos duros; uno plano corta bien en blando, pero con un filo más delicado. Quitar niku a una hoja de Kamakura sin necesidad es un error del pulidor. Aun así, hay pulidores que aplanan las caras de hojas sanas solo porque así brillan más en un escaparate: la hoja luce más, pero pierde la resistencia que le daba el niku.
  • El ubu-ha (生ぶ刃) es un tramo sin afilar junto al machi. Indica una hoja sin acortar y con pocos pulidos; en un «Kamakura» demasiado perfecto, que haga sospechar una copia.

Una punta aparte: el kissaki-moroha-zukuri

En el kissaki-moroha-zukuri (鋒両刃造) el tramo de la punta es de doble filo: el lomo de la punta está afilado y templado, a diferencia del kanmuri-otoshi, que solo rebaja el lomo. Se llama también kogarasu-zukuri (小烏造) por el Kogarasumaru (小烏丸), la hoja que mejor representa el paso de la espada recta de estocada a la curva de corte: 62,8 cm de nagasa y 1,2 cm de sori, curva fuerte en la base y casi nula arriba, espiga ubu y sin firma. La tradición la atribuye a Amakuni y la hace tesoro de los Taira; reapareció en 1785, pasó a los Sō de Tsushima, que la regalaron al emperador Meiji en 1882, y hoy es propiedad imperial (gyobutsu, 御物). Su fecha va, según la fuente, de finales del Nara a mediados del Heian. Entre las espadas rectas del Shōsōin (正倉院) ya hay ejemplos de esta punta, y en el Bakumatsu y el Meiji temprano se copió por nostalgia. Según la tradición de los talleres, aquellas espadas del Shōsōin llevan el doble filo en unos 10 cm de la punta, sobre una hoja de kiriha-zukuri; desde el siglo XII la forma fue rara en manos de guerreros, sobrevivió como espada ceremonial de la corte y derivó hacia el kanmuri-otoshi. Los talleres explican también por qué una hoja larga con dos filos simétricos casi no existe en Japón: el temple curva la hoja hacia el lomo, y con dos filos templados esa tensión no tiene por dónde resolverse.

Tres bases de hoja ampliadas: una con un ensanche brusco sobre el machi, otra ancha y de estrechamiento uniforme, y la primera tras cortarle la espiga.
El funbari no es anchura: 1 hoja con funbari, que se ensancha en los 4 o 5 cm sobre el machi; 2 hoja ancha que se estrecha de forma uniforme, sin funbari; 3 la hoja 1 acortada por la espiga: el tramo del funbari queda dentro de la espiga nueva (en discontinua, el contorno original). Diagrama: Kantei
Cinco puntas de hoja con la misma anchura en el yokote, de la pequeña a la larga, la corta y ancha y la de fukura recta; debajo, dos puntas con la curva del filo plena y escasa.
Los cinco kissaki a la misma anchura de yokote (la línea vertical): ko, chū, ō, ikubi y kamasu. Debajo, la fukura (en rojo) plena, fukura tsuku, y escasa, fukura kareru. Diagrama: Kantei
Cinco secciones transversales de hoja, con el lomo arriba y el filo abajo, que se diferencian por el abombamiento de las caras y por lo marcado de la arista.
Secciones, lomo arriba y filo abajo: 1 hira-niku lleno; 2 hamaguri-ba, lleno hasta el filo; 3 cara plana; 4 shinogi bajo; 5 shinogi alto. La línea horizontal es el shinogi; el kasane se mide en el lomo. Grosores exagerados para que se lean. Diagrama: Kantei
Dibujo antiguo en color de una hoja curva con la punta de doble filo pintada en blanco, con anotaciones en japonés alrededor.
El Kogarasumaru en el «Kogarasumaru tachi no zu» (小烏丸太刀図), copia de 1812 del dibujo con prefacio de Ise Sadatake: la punta de doble filo, kissaki-moroha-zukuri. Biblioteca de la Universidad de Waseda. Crédito: Ise Sadatake (prefacio); copia de 1812, Biblioteca de la Universidad de Waseda · Dominio público · vía Wikimedia Commons

La forma periodo a periodo

Las tablas siguen los tramos de estilo de la serie de kantei de Markus Sesko, contrastados con la Wikipedia japonesa y con el Museo de Historia de Hyōgo. Sus fechas son las de la forma, no las de la política, y no coinciden del todo con las del tema «Periodos: del jōkotō al shinsakutō». La tendencia es firme; los herreros de cada fila son solo dos o tres ejemplos, y las medidas, orientativas.

Tachi y katana

Tramo y etiquetaLa formaEjemplos
Heian tardío (s. XI–XII) · yūbi (優美), «grácil»esbelta, muy estrechada, koshizori profunda que se inclina hacia la punta y sigue en la espiga, funbari, ko-kissaki; unos 80 cmSanjō Munechika, Ko-Bizen Tomonari, Hōki Yasutsuna
Kamakura temprano (1185–1232) · yūsō (優壮), «elegante y fuerte»algo más ancha y con más punta, menos estrechada; koshizori todavía marcadaAwataguchi Kunitomo, Ko-Ichimonji Norimune, Ko-Aoe Sadatsugu
Kamakura medio (1232–1288) · gōsō (豪壮), «magnífica»más larga y ancha, poco estrechada, de la koshizori a la toriizori, niku abundante, chū-kissaki pleno; en paralelo, una línea más robusta con ikubi-kissakiAwataguchi Kuniyoshi, Fukuoka-Ichimonji Yoshifusa, Osafune Mitsutada
Kamakura tardío – Nanbokuchō temprano (1288–1336)más larga aún, punta mayor, toriizori, kasane más fino y menos nikuRai Kunimitsu, Osafune Kagemitsu, Enju Kunisuke
Nanbokuchō medio (1336–1375) · Enbun-Jōji-sugata (延文・貞治姿)tachi de hasta 90 cm y ōdachi de más de 120; poco estrechamiento, niku escaso, kasane fino, toriizori baja, ō-kissaki de fukura escasa; casi todas acortadas hoyHasebe Kunishige, Kanemitsu, Ōmiya Morikage
Nanbokuchō tardío – Muromachi temprano (1375–1428) · Ōei-Bizen (応永備前)vuelta atrás: toriizori baja, kasane mayor, estrechamiento y chū-kissaki; al final, tachi «a la Kamakura» con un leve sakizoriSanjō Yoshinori, Osafune Morimitsu, Kozori Tsuguyuki
Muromachi medio (1428–1467)más corta, más estrechada, kasane mayor, sakizori creciente: el paso del tachi a la katanaOsafune Norimitsu, Sukemitsu, Toshimitsu
Muromachi tardío (1467–1555) · katate-uchi (片手打ち), para una manokatana corta, de 60 a 65 cm, chū-kissaki algo alargado, ancha y poco estrechada, kasane grueso, sakizori profundoOsafune Sukesada, Muramasa
Fin del Muromachi (1555–1572)se alarga otra vez (73–75 cm); ancha, kasane grueso, sakizori todavía claraOsafune Sukesada, Kanetsune
Momoyama – Edo temprano (1572–1624) · Keichō-shintō (慶長新刀)revival del Nanbokuchō ya acortado: 70–75 cm, ancha, poco estrechamiento y poco niku, sori baja, ō-kissaki o chū-kissaki alargado, kasane algo más grueso que el de los originalesHorikawa Kunihiro, Echizen Yasutsugu, Hizen Tadayoshi
Edo temprano (1624–1652) · Kan'ei-shintō (寛永新刀)unos 70 cm, sori moderada, estrechamiento, chū-kissakiKunisada, Kunisuke
Edo avanzado (1652–1688) · Kanbun-shintō (寛文新刀)unos 70 cm, estrechamiento fuerte, sori baja, chū-kissaki compacto que tiende a ko-kissaki; de las formas más fáciles de reconocerInoue Shinkai, Nagasone Kotetsu, Nagasone Okimasa
Edo medio (1688–1781) · Genroku-shintō (元禄新刀)se deja el Kanbun: más sori, estrechamiento armonioso, chū-kissaki; la katana «típica»Ikkanshi Tadatsuna, Yasukuni
Edo tardío (1781–1844) · fukkotō (復古刀)70–75 cm, algo más ancha, estrechamiento suave, sori profunda, chū-kissaki: vuelta a KamakuraSuishinshi Masahide, Taikei Naotane, Hosokawa Masayoshi
Bakumatsu – Meiji temprano (1844–1876)nuevo revival del Nanbokuchō medio: ancha, poco estrechamiento y poco niku, sori baja, ō-kissaki o chū-kissaki alargado, kasane más grueso que el de los originalesMinamoto Kiyomaro, Masao, Sa Yukihide
Bakumatsu, variante · kinnōtō (勤王刀)hoja larga, de unos 85 cm, casi sin sori, chū-kissakiSa Yukihide, Saitō Kiyondo

El Kanbun-shintō tiene dos explicaciones, y ninguna probada: Sesko lo atribuye a una esgrima que prefería la estocada al tajo, y la Wikipedia japonesa, a una práctica que se hacía ya sobre todo con espadas de bambú (shinai, 竹刀), de forma casi recta.

Tantō y ko-wakizashi

TramoLa formaEjemplos
Kamakura tempranohira-zukuri, leve uchizori, fukura llena; casi siempre de menos de 24 cmAwataguchi Kunitomo, Awataguchi Hisakuni
Kamakura mediola longitud estándar, jōsun (常寸), de 25 a 26 cm, sin sori o con uchizori; las proporciones más equilibradasAwataguchi Norikuni, Rai Kunitoshi, Shintōgo Kunimitsu
Kamakura tardíoconviven el jōsun y tantō de 27 a 32 cm, más anchos y casi sin sori; el hōchō-tantō (包丁), muy ancho para su longitudRai Kunimitsu, Masamune, Sadamune
Nanbokuchō mediola forma Enbun-Jōji en corto: 30 a 40 cm, ancho, fukura llena, kasane fino, sakizori clara (sunnobi-tantō, 寸延短刀)Hiromitsu, Kanemitsu, Aoe Tsugunao
Nanbokuchō tardío – Muromachi tempranoel tantō clásico escasea; hira-zukuri ko-wakizashi largos con sakizoriOsafune Morimitsu, Nobukuni
Muromachi medio y tardíoko-wakizashi anchos con sakizori profunda; revival del tantō de Kamakura (23–26 cm, uchizori) y moroha-zukuri de 20 a 23 cmKanefusa, Muramasa, Shimada Yoshisuke
Momoyamarevival del Enbun-Jōji con sakizori, fukura más llena y kasane más grueso; katakiriha-zukuri anchosUmetada Myōju, Horikawa Kunihiro
Edola producción de tantō cae; sobre todo copias de piezas kotō, más largasNagasone Kotetsu, Mino no Kami Masatsune
Shinshintōrevival Enbun-Jōji de 39 a 43 cm y del tantō de Kamakura, casi siempre con el kasane más gruesoMinamoto Kiyomaro, Saitō Kiyondo

El wakizashi

El wakizashi de shinogi-zukuri, «como una katana pequeña», no aparece hasta el Muromachi y es raro hasta mediados del periodo. Muchas hojas de poco menos de dos shaku anteriores al Edo se forjaron como uchigatana o como katate-uchi, y hoy se clasifican como wakizashi solo por la longitud: la etiqueta de una ficha no dice para qué se hizo la hoja.

Nueve siluetas de hoja a la misma escala, apiladas, del tachi del Heian a la katana larga y casi recta del Bakumatsu.
Nueve formas a la misma escala, con la cuerda en horizontal: 1 Heian tardío; 2 Kamakura medio, con ikubi-kissaki; 3 Nanbokuchō medio sin acortar; 4 la misma forma tras un ō-suriage; 5 katate-uchi del Muromachi tardío; 6 Keichō-shintō; 7 Kanbun-shintō; 8 fukkotō; 9 kinnōtō. Medidas orientativas. Diagrama: Kantei
Tachi ancho y largo sobre un paño blanco, con el habaki dorado, curva amplia y punta de tamaño medio.
El tachi «Okadagiri» de Fukuoka-Ichimonji Yoshifusa, Tesoro Nacional del Museo Nacional de Tokio: la forma gōsō del Kamakura medio, ancha y poco estrechada. Crédito: SLIMHANNYA · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons
Las dos caras de una katana sobre fondo negro, casi recta, muy estrechada hacia una punta pequeña.
Katana de Nagasone Okimasa, siglo XVII, Museo de Arte Fuji de Tokio: la forma Kanbun-shintō, con sori baja, estrechamiento fuerte y chū-kissaki compacto. Crédito: Tokyo Fuji Art Museum · CC0 · vía Wikimedia Commons
Katana larga y ancha en una vitrina, apoyada en un paño blanco, con poca curva y una punta larga.
Katana de Minamoto Kiyomaro fechada en 1850, Jūyō Tōken: el revival del Nanbokuchō en el Bakumatsu, ancha, con sori baja y punta alargada. Crédito: SLIMHANNYA · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons
Tantō largo y ancho sobre un soporte blanco, con el habaki dorado y una ligera curva hacia la punta.
Tantō de Aoe Tsugunao de 1358, Museo Nacional de Tokio: la forma Enbun-Jōji en corto, larga y ancha, con sakizori. Crédito: Ihimutefu · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons

Hojas acortadas: machi-okuri, suriage y ō-suriage

El acero era caro, y acortar una hoja útil costaba menos que forjar otra: el acortamiento es casi tan antiguo como la forja. Se acortaba para adaptar la hoja a quien la iba a llevar, a los cambios del combate —del jinete al infante— y a las normas del Edo. La consecuencia para quien mira hoy es clara: la mayoría de los tachi de Kamakura y del Nanbokuchō que sobreviven están acortados, y uno de longitud original es raro.

Tres grados de acortamiento

  • Machi-okuri (区送り): se suben las muescas del machi sin cortar la espiga. La hoja se acorta un poco, la espiga se alarga y sigue siendo ubu (生ぶ), pero el funbari se pierde.
  • Suriage (磨上げ): se corta el extremo de la espiga y se rehace una nueva a partir de la parte baja de la hoja, conservando parte de la espiga original y, a menudo, la firma.
  • Ō-suriage (大磨上げ): el acortamiento es tanto que no queda nada de la espiga original ni de la firma.

En los talleres, para rehacer la espiga se rebajan el filo y el lomo, y se adelgaza una sola cara, la trasera, para darle el ahusado; por eso una acanaladura (hi) que corre por la espiga queda más corta en esa cara. A veces hay que destemplar con calor la parte del hamon que pasa a ser espiga, y el hamon se desvanece junto al machi nuevo. Según la práctica de los talleres, el limado nuevo se hace recto (kiri) y el extremo se corta recto, sea cual sea el original, lo que ayuda a separar lo rehecho de lo que salió de la forja; antes del siglo XVI no es una regla fija. En el habla de los talleres, además, «ō-suriage» se dice a veces de cualquier espiga rehecha sin firma, aunque el recorte fuera corto.

Salvar la firma

En un ō-suriage la firma puede salvarse de dos maneras: el orikaeshi-mei (折返銘), en el que la firma se dobla hacia la otra cara y queda al revés, y el gaku-mei (額銘), también tanzaku-mei (短冊銘), en el que se recorta como una placa y se embute en la espiga nueva. Sobre las espigas acortadas es habitual además una atribución incrustada en oro (kinzōgan-mei, 金象嵌銘).

Tenshō-suriage y Keichō-suriage

Son etiquetas modernas para los ō-suriage de esas dos eras, cuando, según Sesko, la clase alta —de Oda Nobunaga a Hideyoshi— buscaba obras Sōshū y Sōden-Bizen del Nanbokuchō para llevarlas acortadas como uchigatana. Las fuentes discrepan en el detalle; lo común es esto: en el Tenshō-suriage el extremo de la espiga se acababa con cuidado, para que pareciera original, y en el Keichō-suriage la espiga, poco ahusada, se cortaba recta.

Cómo se reconoce un ō-suriage

  • La forma. Según la práctica de los talleres, un ō-suriage de verdad lleva al menos unos 10 cm cortados, y un acortamiento así se lleva el funbari: la base queda sin ensanche, y la hoja parece más ancha en el medio que junto al machi. Un «ō-suriage» que conserva un funbari fuerte probablemente se cortó poco, o nada.
  • El hamon junto al machi. Según los talleres, en un ō-suriage el temple original entra en la espiga nueva o se desvanece por el calor del recorte. Pero el hamon que se desvanece junto al machi, por sí solo, no prueba nada: el herrero también recalentaba la espiga tras el temple.
  • El utsuri. Para los talleres, si empieza cerca del machi, la hoja se acortó poco.
  • La firma limada. En los talleres se cuenta que hay hojas enteras cuya firma se limó para hacerlas pasar por el ō-suriage de un herrero más famoso: se han visto obras de Sekido presentadas como Ichimonji, de Echizen Yasutsugu como Masamune y de Mihara como Rai. Hay casos documentados de firmas y atribuciones retiradas después.

Otras formas de rehacer una hoja

Una hoja con la punta rota puede rehacerse rebajando mucho el lomo: queda una punta seca y aguda, a veces con forma de shōbu-zukuri sobrevenida y con el bōshi convertido en yakizume, y como el machi apenas se mueve muchas conservan la firma. Los especialistas la llaman satsuma-age (さつまあげ), un término reciente. Las reconversiones de armas de asta, naginata-naoshi (薙刀直し) y nagamaki-naoshi (長巻直し), tienen su propio aspecto: sakizori o nakazori y formas unokubi, kanmuri-otoshi o shōbu; los nagamaki-naoshi suelen llevar el yokote y el bōshi rehechos, y los naginata-naoshi, a menudo, ni lo uno ni lo otro. Ver «Tipos de hoja».

Cuatro espigas una sobre otra: la original con su firma, la de muescas subidas, la cortada con la firma al pie y la rehecha entera con una placa dorada.
Del ubu al ō-suriage: 1 espiga ubu con su firma; 2 machi-okuri, las muescas suben y la espiga no se toca; 3 suriage, se corta el extremo (en rojo) y la firma queda al pie de la espiga nueva; 4 ō-suriage, espiga nueva entera, el hamon entra en ella, agujeros de más y una atribución en oro. En discontinua, el contorno original. Diagrama: Kantei
Katana en una vitrina, con la espiga corta y oscura a la izquierda, el habaki dorado y una hoja ancha de punta alargada.
La katana «Ishida Masamune», Bien Cultural Importante del Museo Nacional de Tokio: un tachi del siglo XIV convertido en katana por ō-suriage. Crédito: SLIMHANNYA · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons
Katana ancha con acanaladuras y un grabado junto al habaki, y una espiga corta sin firma a la derecha.
La katana «Kiriha Sadamune», sin firma, siglo XIV, Bien Cultural Importante: una hoja del Nanbokuchō acortada, con su espiga rehecha. Crédito: Kakidai · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons

Cuando la forma cambia sola: pulidos, desgaste y reparaciones

La forma que vemos en una hoja antigua incluye siglos de uso y de pulidos. Cada pulido quita acero, y lo quita de forma desigual: la punta, fina y expuesta, pierde más que la base. Algunas consecuencias están bien documentadas; otras son hipótesis de los talleres que conviene tratar como tales.

  • El uchizori de los tantō. Los pulidos repetidos gastan antes la punta fina de un tantō y pueden producir o acentuar el uchizori: un tantō sin uchizori suele estar más sano.
  • La punta. Con el uso y los pulidos el filo de la punta se redondea y el yokote baja hacia la espiga. En los talleres se sostiene que muchas puntas pequeñas del Heian y del Kamakura temprano eran en origen más secas, del tipo kamasu, y que la forma que vemos es en parte desgaste. Pero la relación también funciona al revés: una punta muy seca puede ser la consecuencia de una restauración que quitó mucho material. Las dos cosas pueden ser ciertas. Según los mismos talleres, las kamasu originales se ven sobre todo en hojas que apenas se usaron, las que se ofrecían a templos y santuarios antes de llevarlas, como un tachi Ichimonji que perteneció a los Uesugi.
  • La curva. Reparar una punta rota rebajando el lomo reduce la curva cerca de la punta. En los talleres se ha observado además que el desgaste hace lo contrario que el temple: la curva nace de la tensión del filo templado, y cuando la zona templada mengua con los pulidos, el sori baja, sobre todo arriba, donde la hoja se gasta más. El resultado, según esos talleres, es una koshizori más marcada: la curva que hoy vemos en un tachi del Heian es real, pero incluye algo de desgaste.
  • El grosor y la anchura. Los talleres lo explican así: en una hoja nueva lo más grueso es el machi. Los pulidos adelgazan y estrechan la hoja pero no la espiga, así que el punto más grueso baja hacia la espiga, el machi pierde profundidad y la zona del habaki parece hundirse; si el machi llega a desaparecer, hay que rehacerlo a lima. Una caída brusca del grosor en el monouchi cambia además el equilibrio de la hoja.
  • Las caras. Cada pulido baja el niku. Un buen pulidor intenta conservar la geometría original; uno malo aplana las caras. En un taller se ha comprobado con dos hojas hermanas, del mismo herrero, forjadas del mismo modo y pulidas por la misma persona: la que se pulió con mesura perdió 138 g y apenas 0,2 mm de grosor en el yokote; la que se pulió de más perdió 270 g, y su grosor en el yokote bajó de 6,0 a 3,8 mm.

Los pulidores saben que un repulido a fondo puede borrar la historia de la forma —un lomo ondulado por el uso que se deja recto, una punta rota que se rehace— y el pulido cambia la apariencia del hamon y del grano, aunque no el temple real.

Dos detalles de una hoja, la base y la punta, con el contorno original en discontinua y el actual relleno: machi más somero, punta redondeada y yokote más bajo.
La forma gastada, como hipótesis de taller: 1 en discontinua, la hoja como salió de la forja, con machi profundo y punta seca de yokote alto; 2 la misma tras siglos de pulido: más estrecha, machi somero, punta redondeada y yokote más bajo. Diagrama: Kantei

Qué fecha la forma y qué no

La forma es la mejor herramienta para fechar, pero tiene límites que conviene conocer antes de fiarse de ella.

Un corpus sesgado

De Kamakura sobreviven sin acortar casi solo las hojas de herreros famosos hechas para clientes de alto rango. Además hay que distinguir entre tachi de guerra (hyōjō no tachi, 兵仗太刀) y ceremoniales (gijō no tachi, 儀仗太刀), y entre los de cortesanos, guerreros, tesoros de templo y soldados comunes: lo que vemos es la punta del iceberg. El Ō-Kanehira, un tachi del Heian inusualmente ancho, recuerda que ni siquiera una época tuvo una sola forma.

Herreros de dos formas

Hasta mediados del Nanbokuchō algunos herreros —Rai Kunitoshi, Osafune Nagamitsu, Kagemitsu, Kanemitsu, la escuela Enju— hicieron a la vez la forma de su época y otra clásica, a la manera del Heian o del Kamakura temprano. Una forma «antigua» no garantiza una hoja antigua.

Copias y revivals

El Keichō-shintō y el shinshintō imitan bien la silueta del Nanbokuchō, pero con el kasane más grueso: es el primer sitio donde mirar. Los herreros shinshintō de la escuela de Masahide y Naotane copiaron también Yamashiro, con funbari, y Bizen, con koshizori.

Fechas antiguas que la forma desmiente

Muchos herreros se fecharon en documentos anteriores al Edo en eras demasiado tempranas: Munechika hacia Eien (987–989), Yasutsuna hacia Daidō (806–810). Las hojas conservadas no lo sostienen. La hoja plenamente desarrollada —shinogi-zukuri con curva buscada— es del paso del siglo X al XI, y conviene situar a esos herreros en el Heian tardío.

Explicaciones de época: hipótesis, no causas

Es tentador leer cada forma como un retrato de su tiempo: el ikubi-kissaki como espíritu guerrero, el ō-kissaki como ostentación del Nanbokuchō, la esbeltez del Heian como elegancia cortesana. Son interpretaciones. La fecha del ikubi-kissaki —mediados de Kamakura, en una línea de tachi robustos que convivía con otra más esbelta— está bien asentada; su causa no: unos la relacionan con la guerra Jōkyū de 1221; otros la leen como reflejo del gusto sobrio y robusto de la clase guerrera de Kamakura. Del mismo modo, Sesko ve la huella de las invasiones mongolas en un niku y un kasane menores y una punta más larga, pero como una relación indirecta que solo se nota tres o cuatro décadas después.

Tachi muy largo sobre un paño blanco, con la espiga a la izquierda, hoja ancha y punta pequeña.
El tachi Ō-Kanehira, Tesoro Nacional del Museo Nacional de Tokio (89,2 cm): un Heian atípico por lo ancho, que recuerda que ni una época tuvo una sola forma. Crédito: SLIMHANNYA · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons