El temple a la vista

El hamon es la parte de la hoja que más se mira y la que más se malinterpreta. Su dibujo ayuda a situar una escuela y una época, pero lo que habla de la calidad es la textura del borde templado: el grano, el brillo, la regularidad. Este tema recorre los trazados con su escuela, la actividad que se ve dentro del temple, dónde empieza, la sombra del utsuri, la punta y lo que el pulido cambia y lo que no.

Qué es el hamon y por qué su dibujo no mide la calidad

El hamon (刃文) es la frontera visible de la zona templada que lleva el filo, el yakiba (焼刃). Nace en el temple: el herrero cubre la hoja con una arcilla (yakiba-tsuchi, 焼刃土) fina hacia el filo y gruesa hacia el lomo, la calienta y la hunde en agua; el filo se enfría deprisa y se endurece, el resto se enfría despacio y queda más tenaz. Cómo se reparte la arcilla está contado en «Anatomía de la katana» y en «Forja y construcción»; aquí se trata de leer el resultado.

El dibujo no depende sólo de la arcilla. El acero, el fuego y el agua lo modulan. Por eso conviene separar dos preguntas. Qué dibujo tiene ayuda a situar una escuela y una época. Cómo está hecho —un borde luminoso, claro y constante, con partículas finas y bien repartidas— es lo que habla del oficio. Un trazado espectacular con un borde turbio es una hoja peor que un suguha sencillo y limpio.

En los talleres se repite que los grandes midare y chōji antiguos los dibujó el acero más que la mano del herrero: con un acero muy sensible, la arcilla sólo encauza lo que el temple hace por su cuenta. Por eso esos trazados no se dejan copiar del todo, y sus imitaciones posteriores tienen algo de dibujado.

La historia se puede resumir en tres tiempos. Hasta el siglo XIII dominan los temples rectos o de irregularidad menuda (suguha, ko-midare, ko-chōji). Desde finales del siglo XIII el dibujo se vuelve intencionado: gunome en Osafune, notare en el Sōshū y en Kanemitsu. En el shintō culminan los trazados pictóricos, como el tōran-ba de Ōsaka. Las fechas y las escuelas concretas están en «El gokaden y las escuelas».

Primer plano de una hoja con la zona templada blanca y ondulada contra el ji más oscuro, y trazos finos que bajan hacia el filo.
Un hamon de cerca: la zona templada, blanca, contra el acero más oscuro del ji. La calidad está en ese borde, no en la forma de las ondas. Crédito: Ian Armstrong · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons

Nie y nioi: el grano del temple

Nie (沸) y nioi (匂) son la misma estructura templada vista a distinta escala. El nie se distingue grano a grano, como escarcha; el nioi es tan fino que el ojo lo funde en una bruma luminosa. El ko-nie (小沸) es un nie menudo; el ara-nie (荒沸), uno grueso; el kazunoko-nie (数の子沸), manchas de nie grueso que se asocian al shintō de Satsuma. Una hoja es nie-deki (沸出来) o nioi-deki (匂出来) según domine uno u otro.

La frontera entre el yakiba y el ji es el habuchi (刃縁); vista por su nioi, que siempre está presente aunque domine el nie, se llama nioiguchi (匂口). Se describe por su anchura —ancho y profundo (nioi-fukashi, 匂深し) o apretado (nioi-shimaru, 匂締まる)— y por su luz: brillante, nítido o apagado.

Algunas reglas de escuela, con la prudencia de toda regla: nioiguchi muy luminoso en el Osafune clásico (Nagamitsu, Kagemitsu) y en Kotetsu; apagado en muchas escuelas provinciales del Kyūshū y del Hokkoku antiguos; ancho en el shintō, sobre todo en Ōsaka y Hizen. Y una advertencia de método: el nioiguchi no es el hadori, el blanco que da el pulidor a la zona templada. Para ver el borde real hay que mirar con una luz puntual e inclinar la hoja hasta que el reflejo pase por él.

Dos ampliaciones del borde del temple: a la izquierda, puntos sueltos a lo largo de la frontera; a la derecha, una franja difusa sin puntos.
Nie y nioi en el borde del temple (habuchi): granos que se cuentan uno a uno, o una bruma continua. Diagrama: Kantei
Tramo de una katana expuesta sobre tela clara, con un temple ondulado de borde brillante y granuloso.
El «Ishida Masamune», katana sin firma atribuida a Masamune (Sōshū, siglo XIV), Bien Cultural Importante: la tradición de Sōshū trabaja en nie. Crédito: Kakidai · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons
Detalle de la hoja de un kodachi con un temple irregular de borde nítido y continuo.
El «Hachiya Nagamitsu», kodachi de Nagamitsu (Osafune, siglo XIII): el Bizen clásico es sobre todo nioi, un borde nítido y luminoso. Crédito: Artanisen · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons

Suguha: el temple recto

El suguha (直刃) es el temple recto, paralelo al filo. Se clasifica por su anchura:

  • ito-suguha (糸直刃), «de hilo», muy estrecho;
  • hoso-suguha (細直刃), estrecho;
  • chū-suguha (中直刃), medio;
  • hiro-suguha (広直刃), ancho, de un tercio del ancho de la hoja o más.

Es de los trazados más antiguos. Como el dibujo apenas varía, la escuela se lee en la textura. En nie: Yamashiro (Awataguchi, Rai) y Yamato (Tegai, Hoshō, Senjuin, Taima); en el shintō, Horikawa Kunihiro, Inoue Shinkai, el segundo Sukehiro y Tadayoshi de Hizen; en el shinshintō, Masahide y Naotane. En nioi: Osafune (Nagamitsu, Kagemitsu, Sanenaga), Ōei-Bizen, Sue-Bizen, el Aoe medio y el Sue-Seki. De nioiguchi apagado: Bungo Yukihira, Gassan, Hōju, Naminohira y otras escuelas provinciales.

Yamato se reconoce, además, por la actividad «vertical» sobre el suguha —hakikake, nijūba, kuichigaiba—, que sigue el grano recto de su acero. Un suguha deshilachado por el nie se llama suguha-hotsure (直刃ほつれ).

Cuatro tiras de hoja con un temple recto cada vez más ancho, de un hilo a un tercio de la hoja.
Las cuatro anchuras del suguha: ito, hoso, chū e hiro. El dibujo no cambia; cambia cuánto acero se templó. Diagrama: Kantei
Tantō completo sobre fondo negro, con su espiga oxidada y una zona templada recta y estrecha a lo largo del filo.
El tantō «Atsushi Tōshirō», de Awataguchi Yoshimitsu (Yamashiro, siglo XIII), Tesoro Nacional: un suguha limpio de la tradición de Yamashiro. Museo Nacional de Tokio. Crédito: ColBase (Museos Nacionales de Japón) · Museo Nacional de Tokio · CC BY · vía Wikimedia Commons

Ko-midare y la familia del gunome

Midareba (乱刃) es cualquier temple que no sea recto. El más antiguo es el ko-midare (小乱れ), una irregularidad menuda y de poco relieve que se ve en el Ko-Bizen y en los tachi del Heian tardío: el Dōjigiri Yasutsuna, una de las cinco espadas bajo el cielo (tenka goken, 天下五剣), lleva ko-midare con ashi y kinsuji.

El gunome (互の目) es una sucesión de cabezas redondeadas de tamaño parecido. Nace en Osafune a finales de Kamakura: Kagemitsu ya lo usa en ko-gunome y en kataochi, y el Osafune del Muromachi lo convierte en un gunome-midare complejo. De ahí pasa a Mino y a todo el país.

TrazadoCómo esDónde se ve
ko-midare (小乱れ)irregularidad menuda, de poco relieveKo-Bizen, tachi del Heian tardío
gunome (互の目)cabezas redondeadas de tamaño parecidoOsafune desde finales de Kamakura; después, todo el país
ko-gunome (小互の目) / ō-gunome (大互の目)el mismo trazado, pequeño o grandeKagemitsu (ko-gunome); Sue-Bizen
kataochi-gunome (片落ち互の目)cabezas planas, con un lado inclinado hacia el valle, como dientes de sierra; también nokogiri-ba (鋸刃)asociado a Kagemitsu, con precursores en Nagamitsu; lo hereda Kanemitsu
togari-gunome (尖り互の目)cabezas en puntaSue-Seki
sanbonsugi (三本杉)picos agudos en grupos de tres, «tres cedros», a intervalos regularesla línea Kanemoto de Seki
uma-no-ha midare (馬の歯乱れ)gunome grande y regular, «dientes de caballo»Sōshū: Masamune, Gō Yoshihiro, Norishige
koshi-no-hiraita midare (腰の開いた乱れ)elementos que se abren por la baseSue-Bizen y el Bizen del Muromachi

El sanbonsugi tiene una lectura útil para el kantei. En los dos primeros Kanemoto —el segundo es el célebre Magoroku— es irregular y bajo, con un nioiguchi blando; en las generaciones posteriores se vuelve regular, casi dibujado, con un nioiguchi apretado. Un sanbonsugi de trazo muy regular apunta, por tanto, a un Kanemoto tardío y no a Magoroku.

El Gassan de Dewa templa sobre todo en suguha, pero a trechos su temple se vuelve ko-gunome o notare. En los talleres se explica porque sigue las ondas regulares de su acero, el ayasugi-hada (綾杉肌), sin intención de dibujo.

Siete tiras de hoja con trazados irregulares: ondas menudas, cabezas redondas grandes y pequeñas, dientes de sierra, picos, picos en grupos de tres y cabezas grandes regulares.
Ko-midare y la familia del gunome, con la escuela que se asocia a cada trazado. Esquema: en una hoja real el ritmo nunca es tan regular. Diagrama: Kantei

Chōji, notare e hitatsura

Chōji

El chōji (丁子) imita el capullo del clavo de olor: una cabeza redonda sobre un cuello estrecho. Es de los trazados más antiguos y su escuela emblemática es el Ichimonji de Bizen; el temple hecho entero de chōji se llama chōjiba.

VarianteCómo esDónde se ve
ko-chōji (小丁子)chōji pequeño y apretadoKo-Bizen, tachi del Heian
ō-chōji (大丁子)chōji grande, a veces de cabeza muy ancha (ōbusa-chōji, 大房丁子)Ichimonji
jūka-chōji (重花丁子)cabezas superpuestas, como flores en racimoel Fukuoka Ichimonji en su apogeo; Mitsutada y Nagamitsu; lo imitan los Ishidō del shintō
saka-chōji (逆丁子)chōji inclinado hacia la puntaKatayama Ichimonji, el Aoe medio; en el shintō, los Ishidō; en el shinshintō, Naotane
kawazu-no-ko chōji (蛙子丁子)cabeza redonda y cuello largo, «renacuajo»Mitsutada, el Ichimonji de Kamakura
fukuro-chōji (袋丁子)una «bolsa» de temple suelto en el ji con chōji dentroFukuoka y Katayama Ichimonji, Mitsutada

Los chōji del shintō que imitan al Ichimonji se distinguen muchas veces por la punta (ver la sección del bōshi).

Notare

El notare (湾れ) son ondas amplias y suaves, grandes (ō-notare), pequeñas (ko-notare) o someras (asai-notare). Aparece tras Kamakura, sobre todo en el Sōshū (Sadamune, Nobukuni), y lo usan Kanemitsu y el Bizen de influencia Sōshū en el Nanbokuchō; en el shintō, Yasutsugu, Kotetsu, Tadayoshi e Inoue Shinkai, entre otros.

Hitatsura

El hitatsura (皆焼, «todo templado») es un temple de nie abundante que se desborda por toda la hoja: al trazado principal se suman islotes sueltos en el ji, tobiyaki (飛焼), y temple en el lomo, muneyaki (棟焼). Nace en el Sōshū del Nanbokuchō (Hiromitsu, Akihiro) y se extiende después por el país; Muramasa tiene uno célebre, el «Murachidori» (群千鳥). Es un temple muy difícil de controlar.

Dos matices que se oyen en los talleres. El chōji del shinshintō es de dibujo, trazado a propósito, y no hay que confundirlo con el del Ichimonji antiguo. Y el notare nació a la vez que el ō-kissaki del Nanbokuchō: las dos cosas llegan juntas.

En los talleres se señala que el hitatsura tampoco se quedó en el Sōshū: según esa observación de taller, se vería en Seki en el siglo XV y en Owari en el XVI, con Yoshiharu. Hay quien sostiene que el hitatsura antiguo no se diseñaba, sino que salía solo cuando un acero muy sensible recibía un temple fuerte.

Tramo de un tachi sobre fondo negro con un temple irregular de cabezas redondeadas a lo largo del filo.
Tachi firmado Sukezane, de la escuela Ichimonji (periodo Kamakura): un chōji-midare que recorre toda la hoja. Museo Nacional de Tokio. Crédito: ColBase (Museos Nacionales de Japón) · Museo Nacional de Tokio · CC BY · vía Wikimedia Commons
Cinco tiras de hoja con elementos de cuello estrecho y cabeza redonda: normales, pequeños, dobles, inclinados y de cuello largo.
La familia del chōji: chōji, ko-chōji, jūka-chōji, saka-chōji y kawazu-no-ko chōji. Diagrama: Kantei
Tres tiras de hoja: ondas amplias, ondas someras, y un temple de cabezas grandes con islotes claros sueltos en el ji y manchas en el lomo.
Notare, asai-notare e hitatsura, con sus tobiyaki en el ji y su muneyaki en el lomo. Diagrama: Kantei

Los trazados pintados del shintō

En el periodo Edo algunos talleres convierten el hamon en un cuadro. El ji pasa a ser un lienzo enmarcado entre el machi y el yokote, y el temple dibuja olas, cuentas o montes. Son trazados que exigen mucho control, pero conviene repetirlo: el dibujo no mide la calidad. Un tōran-ba vistoso con un borde turbio sigue siendo una hoja mediocre.

TrazadoCómo esQuién
tōran-ba (濤瀾刃)grandes olas encadenadas, a veces con bolas de temple en el ji (tama, 玉) como espumalo crea Tsuda Echizen no Kami Sukehiro en Ōsaka; se imita en todo el país y el shinshintō lo recupera
juzuba (数珠刃)gunome redondo y uniforme, «de rosario»Kotetsu y su entorno
hyōtanba (瓢箪刃)elementos «de calabaza», estrechos en el centroKotetsu
sudareba (簾刃)líneas dentro del temple que recuerdan una persiana de bambúTanba no Kami Yoshimichi, de la escuela Mishina
kikusui-ba (菊水刃)variante del sudareba: un crisantemo sobre el aguael entorno de Yoshimichi
Fujimi-Saigyō (富士見西行)un pico aislado como el Fuji y otro, doble y más pequeño: el poeta Saigyō mirando el monteMishina, Yoshimichi, Kunisuke de Kawachi

Hay pulidores y herreros que ven en estos trazados el principio de una decadencia: cuando el hamon se piensa como un cuadro, el temple deja de servir a la hoja y sirve al efecto. Es una opinión, no una regla, pero explica por qué el kantei mira el borde antes que el dibujo.

Cuatro tiras de hoja: olas grandes con círculos sueltos encima, cuentas redondas iguales, ondas suaves con rayas verticales dentro, y un pico alto aislado junto a otro doble.
Tōran-ba, juzuba, sudareba y Fujimi-Saigyō: los hamon de dibujo del shintō. Diagrama: Kantei

Hataraki: la actividad del temple

Hataraki (働き, «actividad») son los efectos del temple dentro del hamon y en su borde, lo que en japonés se llama hachū no hataraki (刃中の働き). No son adornos: dicen cómo se comportó el acero y son, a menudo, lo que más se aprecia de una hoja. La mayoría viven dentro del hamon, no en el ji:

TérminoQué esNota
ashi (足)línea de nioi que cruza el temple hacia el filoko-ashi, naga-ashi, chōji-ashi; saka-ashi (逆足) si se inclina hacia la punta
yō (葉)«hoja»: un ashi suelto que no toca el borde, dentro del hamonno es un islote en el ji: eso es un tobiyaki
kinsuji (金筋)trazo corto, recto y brillante de nie junto al bordeSōshū, Yamashiro
ginsuji (銀筋)como el kinsuji, pero apagadola frontera entre ambos es subjetiva
inazuma (稲妻)«relámpago»: un kinsuji quebradoSōshū
imozuru (芋蔓)un inazuma grueso y turbioSatsuma, en el shintō y el shinshintō
sunagashi (砂流し)«arena barrida»: trazos de nie paralelos al bordeYamato, Sōshū, Yamashiro
hakikake (掃掛け)como el sunagashi, pero corto y fino, hacia el jien el borde y en la punta
hotsure (解れ)borde deshilachado por el nieYamato
nijūba (二重刃)un segundo borde paralelo; con tres, sanjūba (三重刃)Yamato
uchinoke (打ちのけ)un nijūba corto en media luna sobre el bordeYamato; da nombre al Mikazuki Munechika, «luna creciente»
kuichigaiba (喰違刃)el borde se parte y sigue en paralelo, desplazadoYamato
nie-kuzure (沸崩れ)temple «derrumbado» en nie, sin contorno claroSōshū y su órbita

Fuera del hamon, ya en el ji, están el tobiyaki (飛焼, islotes de temple sueltos), el muneyaki (棟焼, temple en el lomo), el yubashiri (湯走り, manchas de nie como gotas, más transparentes y de borde más difuso que el tobiyaki) y el chikei (地景, líneas oscuras y brillantes de nie que siguen el grano del acero).

Algunos nombres llevan un juicio dentro: en los talleres se recuerda que el de imozuru, «tallo de boniato», tenía algo de burla.

Tramo ampliado de un temple de cabezas redondas con diez marcas numeradas: ocho dentro de la zona templada y dos en el acero de arriba.
Los hataraki: ocho dentro del hamon (ashi, yō, kinsuji, inazuma, sunagashi, nijūba, uchinoke y kuichigaiba) y dos en el ji (tobiyaki y yubashiri). Diagrama: Kantei

Dónde empieza el temple: yakidashi, yaki-otoshi, koshiba y mizukage

El arranque del temple junto al ha-machi, el escalón que separa la hoja de la espiga, se llama yakidashi (焼出し). En una hoja sin acortar el temple suele meterse un poco en la espiga. Hay maneras de arrancar que son casi una firma:

  • sugu-yakidashi (直焼出し): empieza recto y enseguida pasa al trazado principal;
  • Kyō-yakidashi (京焼出し): empieza en suguha y cambia de golpe;
  • Ōsaka-yakidashi (大坂焼出し): recto o en notare suave, se ensancha poco a poco hasta el trazado principal;
  • Mino-yakidashi (美濃焼出し): empieza con un koshiba;
  • Satsuma-yakidashi (薩摩焼出し): irregular desde el primer momento.

El koshiba (腰刃) es uno o unos pocos elementos de temple muy altos en la base, al principio del hamon. En el uso corriente equivale al arranque de Mino, pero también aparece en hojas de Kamakura: el Fukuoka Ichimonji lo lleva a menudo, y el Onimaru Kunitsuna, en las dos caras.

En los talleres se cuenta además otra historia del koshiba. En las mejores hojas de los siglos XII y XIII (Ko-Bizen, Ichimonji, Awataguchi Kunitsuna) sería un efecto del propio acero: el temple arranca ancho, siguiendo el utsuri y con partículas finas, y luego baja con un nie más denso. Los herreros de Seki del siglo XV, como Muramasa y Kanesada, lo imitaron con la arcilla, y desde entonces koshiba nombra también un dibujo.

El yaki-otoshi (焼き落とし) es lo contrario: el temple no empieza en el machi, sino algo más arriba, porque la base no llegó a templarse. Es frecuente en hojas muy antiguas y pervive como rasgo de escuela en el Kyūshū (Bungo Yukihira). También aparece en hojas retempladas, así que por sí solo no prueba nada. Su relación con la forma de la base está en «La forma (sugata)».

La explicación de taller es sencilla: la base no llegó a la temperatura del temple porque la espiga no se calentaba. No es un fallo: ese tramo sin templar no corta, pero tampoco es el que se usa. Además de Bungo Yukihira, se señala en la escuela Naminohira de Satsuma.

El mizukage (水影, «sombra en el agua») es una sombra clara, del tipo del utsuri, que sube en diagonal desde el arranque del temple junto al machi. La lectura tradicional lo toma por señal de retemple, pero se documenta también en obra original, así que no lo prueba por sí solo; el diagnóstico está en «Estado de la hoja: defectos y engaños». La explicación popular —la marca del nivel del agua en la cuba— no se sostiene.

Se ha visto en obra original de Horikawa Kunihiro, del primer Tadayoshi y del primer Kunikage, y en los talleres se tiene por natural en las hojas anteriores al siglo XVII, cuando la espiga no se templaba. Hay forjadores que lo matizan: en una hoja de longitud original es normal; en una acortada, apunta a que la hoja se calentó de más. El Onimaru Kunitsuna muestra por qué koshiba y mizukage se leen juntos: en un oshigata (押形, calco de la hoja) de 1588 no se dibujó el mizukage junto al koshiba y se sospechó un retemple; los oshigata posteriores lo dibujan, y hoy se tiene por un rasgo del estilo de Kunitsuna.

Siete tiras de la base de una hoja con la espiga a la izquierda: cinco arranques distintos del temple, uno que empieza más arriba del escalón y uno con una franja clara en diagonal.
El arranque del temple: sugu, Kyō, Ōsaka, Mino (con koshiba) y Satsuma; el yaki-otoshi, que empieza por encima del machi, y el mizukage, la sombra en diagonal. Diagrama: Kantei

Utsuri: la sombra del temple

El utsuri (映り) es un reflejo blanquecino y brumoso en el ji, entre el hamon y el shinogi, separado del temple por una banda más oscura, el antai (暗帯). No es un efecto de superficie: resiste muchos pulidos. Para verlo hacen falta un buen pulido y buena luz; se mira desde el arranque del temple hacia arriba, cambiando despacio el ángulo. Se dice que el utsuri «está» (utsuri ga tatsu, 映りが立つ), y se califica de nítido o de tenue.

Qué es, metalúrgicamente, no está resuelto. Es un efecto del temple en la zona que no llega a endurecerse del todo, y su estructura exacta sigue en estudio. Hay varias hipótesis: una zona calentada justo alrededor de la temperatura a la que el acero cambia de estructura, sin la martensita del filo; tres bandas de dureza distinta (filo muy duro, antai duro, utsuri más blando); perlita gruesa o esferoidizada según algunos forjadores; o pequeñas diferencias en el grosor de la arcilla y en la composición del acero. Lo seguro es que depende del acero y del modo de templar, no del pulido, y que su forma no tiene por qué seguir la del hamon: hay midare-utsuri sobre un suguha.

TipoQué esEscuela y época
midare-utsuri (乱れ映り)utsuri ondulado e irregularBizen de Kamakura (Ichimonji, Osafune); raro tras el Muromachi medio
chōji-utsuri (丁子映り)un midare-utsuri que calca el chōjiIchimonji
bō-utsuri (棒映り)banda recta paralela al filo; también sugu-utsuri (直映り)Osafune de finales de Kamakura (Kagemitsu, Kanemitsu), Ōei-Bizen
jifu-utsuri (地斑映り)utsuri de manchasKo-Bizen, Aoe; Heian y primer Kamakura
dan-utsuri (段映り)varios utsuri superpuestosAoe
nie-utsuri (沸映り)utsuri hecho de nie del ji, a nubes, sólo en hojas nie-dekiRai; en el shintō, Horikawa Kunihiro; el Dōjigiri lo lleva
shirake-utsuri (白け映り)blanquecino y difuso, de forma poco definidaMino (Sue-Seki), Kaga y escuelas provinciales del Muromachi
botan-utsuri (牡丹映り)manchas redondas sueltas, «como peonías»Kanemitsu y su taller
tsukare-utsuri (疲れ映り)no es utsuri: acero cansado o alma aflorada que parece un reflejodesgaste; ver «Estado de la hoja: defectos y engaños»

El utsuri es propio del kotō, y sobre todo del Bizen de Kamakura; un dicho del oficio, que recoge Markus Sesko, da muchas probabilidades de kotō de Bizen a una hoja con utsuri claro. Es una pista, no una ley. Tras 1600 se vuelve raro; se suele explicar por el cambio de acero y por un temple pensado para un hamon vistoso más que para la hoja; los Ishidō del shintō y algunos herreros del shinshintō lo imitaron a medias. En 2014 el Premio Masamune de la sección de tachi y katana, desierto durante dieciocho años, fue para una hoja de Kawachi Kunihira que reproducía el midare-utsuri del kotō; él lo atribuyó a un temple pensado para la resistencia más que para la belleza del hamon. Que se reproduzca el aspecto no demuestra, por sí solo, que se haya recuperado la técnica antigua.

En los talleres se explica el utsuri como fruto de un acero sensible con un temple adecuado, y se insiste en que su forma va por libre: un chōji puede llevar un bō-utsuri, y un suguha, un utsuri ondulado. Al chōji-utsuri lo llaman también kage-chōji (影丁子), «chōji de sombra». No todas las explicaciones han resistido: un texto de 1843, el Kentō kikigaki, atribuía el utsuri a una doble inmersión que hoy se juzga impracticable.

Tira de hoja en bandas horizontales, del lomo al filo: shinogi-ji, ji, una banda clara de utsuri, una banda oscura de antai, la línea del temple y la zona templada.
Las zonas del temple: el utsuri es la bruma clara del ji, separada del hamon por el antai. Su estructura exacta sigue en estudio. Diagrama: Kantei
Cuatro tiras de hoja con el mismo temple y distintas franjas claras en el ji: una ondulada, una recta, manchas sueltas y dos bandas.
Cuatro utsuri sobre el mismo chōji: midare-utsuri, bō-utsuri, jifu-utsuri y dan-utsuri. La forma del utsuri no tiene por qué calcar la del hamon. Diagrama: Kantei

El bōshi: el temple en la punta

El bōshi (帽子; también 鋩子) es el temple dentro del kissaki. Su parte final gira hacia el lomo, el kaeri (返り), y termina en el tome (止め). Templar bien la punta exige mucho oficio, así que el bōshi es un buen indicador de la calidad de toda la hoja; si el pulido se lo ha comido, el daño es grave. Un retorno muy tardío (agari-kaeri) o inclinado puede delatar una punta rehecha.

FormaQué esEscuela
ko-maru (小丸)retorno pequeño y redondola más común; muy de Ōsaka y de Inoue Shinkai
ō-maru (大丸)retorno amplioMino
yakizume (焼詰め)sin retorno: el temple muere en el lomoHoshō de Yamato
ichimai (一枚)la punta templada enterafrecuente en el Sengoku (Sukesada, Kiyomitsu); cerca del hitatsura
midare-komi (乱れ込み)el temple irregular entra en la puntaBizen, Sōshū
jizō (地蔵)midare-komi con el retorno estrangulado, como el perfil de un JizōMino (Sue-Seki), Kanemoto
kaen (火焔)nie abundante con hakikake «en llamas»Sōshū
sansaku-bōshi (三作帽子)recto tras el yokote, ondulado en la curva, ko-maru cortolos «tres maestros» de Osafune: Nagamitsu, Kagemitsu, Sanenaga
rōsoku (蝋燭)retorno agudo, «como el pabilo de una vela»Kanemitsu, Ōei-Bizen
tora no o (虎の尾)retorno largo paralelo al lomo, que acaba de golpeKo-Mihara
taki no otoshi (滝の落し)retorno largo y oblicuo, «en cascada»Mihara
taore (倒れ)retorno inclinadoSue-Seki; también en puntas rehechas

En el kantei el bōshi es el último ajuste: confirma lo que dijeron la forma (la época), el acero (la región) y el hamon (la escuela), o es tan peculiar que obliga a revisarlo todo. En el kotō el hamon entra en la punta de forma natural; en el shintō el bōshi cambia de carácter en el yokote. De ahí una regla práctica: un chōji exuberante «de Ichimonji», con su utsuri, pero con un bōshi recto o en notare, apunta a un Ishidō del shintō y no a un Ichimonji. El orden completo de la mirada está en «Kantei: cómo se mira una hoja».

Dos avisos de taller sobre la punta. El pulido del kissaki, el narume, busca contraste y a menudo oculta el bōshi real. Y el kamasu-kissaki (魳切先), de línea casi recta, se redondea con los pulidos: si hoy se ve redondo, puede ser obra de los pulidores y no del herrero.

Doce puntas de hoja iguales con la línea del temple dibujada de doce maneras distintas.
Doce formas del bōshi: ko-maru, ō-maru, yakizume, ichimai, midare-komi, jizō, kaen, sansaku, rōsoku, tora no o, taki no otoshi y taore. Diagrama: Kantei
Dos hojas con el mismo temple de cabezas redondas; en la de arriba la línea entra ondulada en la punta, en la de abajo se vuelve recta.
El bōshi delata: el mismo chōji en el cuerpo, pero en la punta el Ichimonji sigue ondulando y el Ishidō se vuelve recto. Diagrama: Kantei
Punta de una hoja en primer plano, con el grano del acero visible y la zona templada que sigue la curva del filo hasta la punta.
El bōshi de una hoja real: la zona templada sigue la curva de la punta y gira hacia el lomo. Crédito: Géry Parent · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons

Una hoja, dos caras

El hamon no tiene por qué ser igual en el omote y en el ura, y por eso hay que mirar siempre las dos caras. Según los talleres, las causas son cuatro:

  1. Un temple desigual: arcilla de distinto grosor o calor desigual en cada cara.
  2. Un pulido desigual: una cara se rebajó más por óxido o por heridas, y con el acero se va parte del dibujo.
  3. Una construcción asimétrica: si la piel de la hoja es más gruesa en una cara, esa cara da un temple más nítido.
  4. La intención: hojas con un hamon distinto a propósito en cada cara.

Lo del pulido se ha comprobado en un taller: al rebajar 1,5 mm una cara de un tantō de chōji muy activo, el hamon de esa cara se calmó. Es lo mismo que les pasa, más despacio, a las hojas muy pulidas.

El caso célebre es el Konotegashiwa Kanenaga (児手柏包永), un tachi de Tegai Kanenaga (Yamato, finales de Kamakura). En una cara lleva un midare de gran dibujo; en la otra, un suguha-hotsure; en las dos, nie y nioi profundos. Hosokawa Yūsai lo bautizó con un poema del Man'yōshū sobre la planta konotegashiwa, de hojas «de dos caras», y lo acortó en Tenshō 2 (1574). Pasó a los Tokugawa y fue la gran espada de la casa de Mito; quedó quemado en el terremoto de 1923 y se conserva en el Museo Tokugawa. Si el nombre alude a una diferencia querida o a un malentendido botánico se sigue discutiendo.

Del original, quemado, se conserva la hoja sin su temple; en 2017 el herrero Gassan Sadatoshi forjó una copia.

Una diferencia entre caras no es, por sí sola, un defecto ni una señal de falsificación.

Dos tiras de la misma hoja: arriba un temple de grandes ondas irregulares, abajo un temple recto con trazos finos en el borde.
Una hoja, dos caras, al modo del Konotegashiwa Kanenaga: midare en el omote y suguha-hotsure en el ura. Esquema, no un oshigata. Diagrama: Kantei

Norishige: un estilo aparte

Norishige (則重) trabajó en Gofuku, en la provincia de Etchū, a finales de Kamakura; se conocen obras fechadas entre 1310 y 1314. La tradición de Edo lo cuenta entre los diez discípulos de Masamune, pero las fuentes antiguas y las fechas sugieren que fue más bien su condiscípulo con Shintōgo Kunimitsu.

Su estilo es de los más reconocibles del Sōshū:

  • el acero: un ō-itame muy marcado, con chikei gruesos y abundantes que dibujan remolinos, como capas de corteza superpuestas. Es el matsukawa-hada (松皮肌, «corteza de pino»), también leído shōhi-hada;
  • el ji: nie grueso y yubashiri redondos;
  • el hamon: base de suguha con ko-notare, ara-nie en el borde y ko-nie denso dentro; kinsuji, sunagashi e inazuma, que nacen en el acero y siguen dentro del temple, de modo que la frontera entre ji y hamon apenas se distingue;
  • el bōshi: midare-komi con yakizume, o con un retorno profundo.

En Norishige el acero y el temple se leen juntos: el mismo nie que forma el chikei del ji sigue en el hamon como kinsuji e inazuma. Su tantō «Nihon'ichi» (日本一) es Tesoro Nacional y se conserva en el Eisei Bunko.

Un experimento de taller ayuda a entender ese aspecto. De un mismo bloque de acero mezclado, armado en kōbuse (una camisa dura que envuelve un alma blanda; ver «Forja y construcción»), se forjaron un tachi y un wakizashi. El tachi salió con un gran dibujo de capas y con el nie del ji visible hasta dentro del hamon: el «aspecto Norishige». El wakizashi, con el mismo acero, dio un ji-nie apretado y sin dibujo de capas. La conclusión del taller es que la diferencia está en el grano, en el tamaño de las partículas que deja el temple, y no sólo en cómo se plegó el acero. No es un estudio científico, pero la lección vale para todo el Sōshū: lo que llamamos hada es también obra del temple.

Lo que el pulido cambia y lo que no

Los pulidores lo explican así: el hamon real, la estructura templada, no cambia al repulir: un pulido quita muy poco acero. Lo que cambia es su aspecto: el color de la zona templada, el brillo de las partículas y la anchura aparente del borde dependen del pulidor y de su acabado. El hadori (刃取り) es justamente eso, una interpretación: el blanco que el pulidor da a la zona templada, con un contorno más suave que el borde real.

En los talleres se añade un matiz: al repulir cambia el grano que se ve, porque cada pulidor lo saca a su manera, pero no el dibujo de las capas del acero. Y la ciencia empieza a mirar por dentro: la imagen por neutrones de un wakizashi firmado por Norimitsu de Osafune, retemplado, mostró un temple de más de 5 mm de profundidad, en ondas, con cristales de hasta 0,5 µm en el filo frente a 1–2 µm en el resto de la hoja (Oikawa y otros, Scientific Reports, 2024).

Con los años y los pulidos el acero sí se gasta. El temple puede perder altura, la hoja se «calma» y la actividad se apaga; si se pierde el bōshi, el daño es grave. El pulido por dentro, el hamon falso, las quemaduras (yakemi) y el retemple (saiha) están en «Estado de la hoja: defectos y engaños» y en «El pulido y los cuidados».

Dos tiras de la misma hoja: arriba, el borde real del temple con cabezas y trazos hacia el filo; abajo, una zona blanca de contorno suave con el borde real dibujado en discontinuo.
El nioiguchi real y el hadori: el blanco del pulidor sigue el temple, pero lo simplifica. El borde se mira con luz puntual. Diagrama: Kantei