Estilos de montura (koshirae)

La montura es un objeto con historia propia: se fecha, se atribuye y se certifica aparte de la hoja que guarda. Una hoja de 1500 puede llevar una montura de 1850 sin que nada chirríe, y reconocer el estilo dice de qué época es y cómo se llevaba la espada. Estos son los conjuntos que se nombran en los catálogos, y lo que hay detrás de la etiqueta «de época».

Qué es un koshirae

El koshirae (拵) es el conjunto completo que viste la hoja: la empuñadura (tsuka) con su piel de raya (same) y su trenzado (ito), los menuki que van debajo, la guarda (tsuba), el fuchi y el kashira, las arandelas (seppa), el collar de la hoja (habaki) y la vaina (saya) con su boca (koiguchi), su saliente de retención (kurigata) y su remate (kojiri).

Los herrajes sueltos se llaman tōsōgu (刀装具) y se coleccionan por sí mismos, a veces por encima de la hoja que adornaron. El NBTHK juzga la hoja, la montura completa y cada herraje en exámenes distintos: una katana bien documentada puede llegar con tres papeles.

Los herrajes sueltos: tōsōgu

El conjunto de piezas metálicas y de laca que viste una hoja se llama tōsōgu (刀装具): la guarda, el collar y el remate de la empuñadura, los ornamentos bajo el trenzado, el taco de retención y el remate de la vaina, y el collar que calza sobre el filo. Cada pieza se coleccionaba —y se colecciona— por sí sola, al margen de qué hoja llevara puesta, y el NBTHK las examina en exámenes propios, distintos del de la hoja y del de la montura completa: una tsuba firmada puede tener papel sin que lo tenga la espada a la que un día perteneció.

La tsuba (鐔) es la guarda: protege la mano, hace de contrapeso y, ya en Edo, es sobre todo una tarjeta de presentación. Se labra en hierro (tetsu), en shakudō (una aleación de cobre y oro patinada a un negro azulado), en shibuichi (cobre y plata, gris) o en oro; se decora tallando el metal en relieve (katachibori) o calándolo de parte a parte (sukashi), y su silueta —redonda, mokko-gata de cuatro lóbulos, aoi-gata con forma de malva— y el dibujo de su borde (mimi) sirven para atribuirla a una escuela: ko-tōshō y ko-katchūshi entre las más antiguas, Owari y Kyō-sukashi por su calado geométrico, Higo por su hierro plano y su hilo incrustado, Nanban por sus motivos de influencia extranjera. El agujero central (nakago-ana) encaja sobre la espiga, y unas cuñas de cobre (sekigane) lo ajustan a cada hoja.

El fuchi (縁) y el kashira (頭) son el collar y el remate de la empuñadura, casi siempre a juego; los menuki (目貫) son el par de ornamentos que quedan bajo el trenzado, uno bajo la palma y otro bajo los dedos, y que además sirven de tope para que la mano no resbale. Cuando fuchi-kashira, menuki y a veces el kozuka y el kōgai —el cuchillo auxiliar y el punzón que se guardan en la vaina de una espada de viaje— comparten el mismo motivo y el mismo metal, el conjunto se llama mitokoromono (三所物), «las tres piezas». La escuela Gotō, orfebres al servicio del shōgun desde Gotō Yūjō en el siglo XV, trabajó generación tras generación en shakudō nanako (un fondo granulado) con relieve de oro; en Edo, los talladores de la ciudad (machibori) como Yokoya Sōmin y sus discípulos de la escuela Nara se apartaron de ese canon hacia temas más narrativos y naturalistas.

El kurigata (栗形) es el taco que sobresale de la vaina cerca de la boca, por el que pasa el cordón sageo para sujetar la espada al obi sin que se caiga al desenvainar. El kojiri (鐺) remata y protege la punta de la vaina, en el mismo metal, laca o cuerno que el resto del juego. El habaki (鎺) es el único herraje que no se comparte con nada: se fabrica a medida de una sola hoja, encaja justo sobre el filo por encima del machi y hace de tope contra la boca de la vaina (koiguchi), de modo que la hoja queda firme sin que el filo toque la laca; suele ser de cobre o de shakudō, y en las piezas de más categoría lleva dos capas, un núcleo (shitagane) envuelto en una funda dorada. Las seppa (切羽) son las arandelas, finísimas, que se colocan a cada lado de la tsuba para que el conjunto quede prieto y no traquetee.

El NBTHK juzga la tsuba y el juego de tōsōgu con sus propios niveles de Hozon y Tokubetsu Hozon, igual que a una hoja: mirando el metal, el temple del calado, la firma si la hay y el estado. Muchas tsuba y muchos menuki de gran nombre circulan hoy sin espada alguna, coleccionados como lo que son —pequeña escultura en metal— y con un mercado propio, aparte del de las hojas que un día llevaron puestas.

El shirasaya no es una montura

Un shirasaya (白鞘) es una vaina y una empuñadura de madera desnuda, casi siempre honoki (magnolia japonesa), sin laca, sin tsuba, sin piel de raya y sin trenzado, talladas a la medida exacta de esa hoja y de ninguna otra. No es una montura pobre: es un estuche. La madera es estable, poco ácida y deja respirar el acero, de modo que la hoja descansa y no se oxida; el acabado es cera, no laca. Hay shirasaya sin mekugi, ajustados solo por presión.

Cuando la hoja pasa al estuche, la montura buena se conserva armada con un tsunagi (繋ぎ), una hoja de madera de relleno. Por eso «con shirasaya» en una ficha significa que la pieza trae estuche de guarda, no que tenga dos monturas. Y como el NBTHK rechaza por norma las monturas sin tsuba —salvo los aikuchi—, un shirasaya no obtiene papel de koshirae.

Tachi-koshirae: la espada que cuelga

La montura de tachi (太刀拵) lleva la espada colgada del obi con el filo hacia abajo, sujeta por dos tirantes (ashi u obitori) fijados a la vaina. Su remate de empuñadura no es un kashira sino un kabutogane, más macizo; la vaina lleva abrazaderas (semegane) y un remate metálico. La empuñadura suele tener más curva que la propia hoja y a veces dos mekugi.

Sus variantes de aparato son las más vistosas del género: kazari-tachi de corte, hyōgo-gusari-no-tachi con tirantes de cadena, itomaki-no-tachi con el trenzado prolongado sobre el primer tramo de la vaina para protegerla de la armadura. Dominan de finales de Heian a Nanbokuchō y después sobreviven como monturas ceremoniales y de santuario.

Uchigatana-koshirae y sus dos parientes

El uchigatana-koshirae (打刀拵), también llamado buke-zukuri, es la montura que se da por supuesta en una katana: va metida en el obi con el filo hacia arriba, retenida por el kurigata y su cordón (sageo), y permite desenvainar y cortar de un tirón en lugar de los dos movimientos que pide un tachi. Es la forma corriente desde Muromachi, cuando el combate pasa del duelo a caballo a las masas de infantería.

Tenshō-koshirae (天正拵): la versión sobria que cuaja en la era Tenshō (1573-1592), a contracorriente del lujo ruidoso de Momoyama. Empuñadura en forma de tambor, estrechada en el centro (ryūgo-gata), kashira de cuerno lacado en negro con el trenzado pasando por encima, vaina forrada de cuero y lacada de negro —a veces virada a pardo— y tsuba sencilla de hierro o de yamagane. Es una montura de combate, y por eso se aprecia.

Handachi (半太刀): «medio tachi». Toma herrajes de tachi —kabutogane en lugar de kashira, abrazaderas (semegane) en la vaina y remate de tipo tachi—, pero prescinde de los tirantes (ashikanamono), así que no cuelga: va al cinto. En su forma básica aloja la hoja con el filo hacia abajo, a la manera del tachi, aunque hay ejemplares montados con el filo arriba, como una katana; las fuentes occidentales suelen dar solo esta segunda variante. Nace en la transición del tachi al uchigatana y estuvo de moda desde finales de Muromachi hasta comienzos del Edo.

Higo y Satsuma: dos maneras provinciales

Higo-koshirae: nace bajo el patrocinio de Hosokawa Tadaoki, llamado Sansai (1563-1646), daimyō y maestro de té, en la provincia de Higo (Kumamoto, con retiro en Yatsushiro). Junta la austeridad del té y el uso práctico de la espada: empuñadura más corta, vaina de piel de raya o forrada de cuero, gancho de retención (kaerizuno) y herrajes de hierro de calado plano, a menudo con hilo de oro o plata incrustado. De ese círculo salen las cuatro escuelas del Higo kinkō: Hirata (Hikozō), Hayashi (Matashichi), Nishigaki (Kanshirō) y Shimizu (Jingo).

Satsuma-koshirae: ligada a las escuelas de esgrima de Satsuma, Jigen-ryū y la rama Yakumaru. Empuñadura muy larga, de perfil recto, herrajes de hierro toscos y macizos, tsuba pequeña a menudo perforada con dos agujeritos para atarla al puño, vaina gruesa y kaerizuno.

Cuidado con el rótulo «satsuma rebellion koshirae»: no es un término japonés, sino una etiqueta de coleccionismo occidental. Lo que describe son monturas baratas y bastas, armadas con piezas viejas —trozos de vaina por empuñadura, arandelas de hierro por menuki, trenzados de cáñamo—, con frecuencia sobre hojas defectuosas o recortadas, y más habituales en wakizashi que en katana. Los especialistas las identifican con los okashi-tō, espadas prestadas que se entregaban a tropas no samuráis en el Edo tardío, más que con la rebelión de Satsuma de 1877.

Aikuchi, daishō y guntō

Aikuchi (合口): montura sin tsuba, en la que el fuchi y la boca de la vaina se encuentran a hueso; de ahí el nombre, «bocas que se juntan». Viene del koshigatana y desde Kamakura es la montura elegante del tantō. Es la única forma que el NBTHK admite sin guarda.

Daishō (大小): «grande y pequeña», la pareja de hoja larga y hoja corta con los herrajes en juego. Se populariza a finales de Muromachi, con ejemplares de finales del siglo XVI; llevarla quedó reservada a la clase samurái en 1683, y para el traje de ceremonia el bakufu prescribió vaina y trenzado negros con piel de raya blanca. Que las dos hojas sean del mismo herrero es raro y no hace falta: lo que define un daishō es el juego de monturas.

Guntō (軍刀): monturas militares. El kyū-guntō, de corte europeo con guardamano de puente, fue reglamentario de 1872 a 1934. El shin-guntō tipo 94 (1934) vuelve a la empuñadura de piel de raya y trenzado, con herrajes de flor de cerezo y vaina metálica de dos anillas; el tipo 98 (1938) suprime la segunda anilla y simplifica el resto. El tipo 95 (1935), para suboficiales, lleva hoja de fabricación industrial con acanaladura y número de serie estampado, y puño primero fundido en metal pintado y al final de la guerra de madera. La armada usó el kai-guntō. Muchas hojas antiguas se remontaron en guntō durante la guerra, así que la montura no dice nada de la edad de la hoja; y los criterios del NBTHK, que solo admiten obra posterior a Meiji si está firmada y bien hecha, dejan fuera las hojas industriales.

Qué hace que una montura sea «de época»

El NBTHK publica sus criterios de examen de monturas (texto vigente desde el 19 de mayo de 2015), y son la definición operativa de «de época» para el nivel Hozon:

Época de la monturaQué se le exige
Momoyama o anteriorque muestre los rasgos de su tiempo y tenga valor documental, aunque tenga defectos y restauraciones
Edobuen estado de conservación y valor documental
Meiji en adelanteque respete la técnica tradicional y sea de calidad artística

Del mismo texto salen consecuencias que sorprenden a quien empieza: un trenzado rehecho no descalifica si armoniza con la laca y los herrajes; que falte el kozuka o el kōgai se acepta y se anota en el papel; y un herraje de firma dudosa puede pasar si el conjunto se sostiene, también con nota. En cambio, una montura sin tsuba se rechaza salvo en aikuchi, y las monturas de fabricación extranjera no se examinan. Para el Tokubetsu Hozon se pide mejor factura, pocas restauraciones y buen estado.

Fuera del shinsa, «koshirae de época» es una estimación del vendedor. Lo comprobable es otra cosa: que el conjunto sea coherente —laca, herrajes y trenzado del mismo registro—, que la hoja encaje en su vaina, y que exista un papel de montura o al menos un herraje firmado y fechable. Sin eso, la fecha de la montura es una opinión, no un dato.