Estilos de montura (koshirae)

La montura es un objeto con historia propia: se fecha, se atribuye y se certifica aparte de la hoja que guarda. Una hoja de 1500 puede llevar una montura de 1850 sin que nada chirríe, y reconocer el estilo dice de qué época es y cómo se llevaba la espada. Estos son los conjuntos que se nombran en los catálogos, y lo que hay detrás de la etiqueta «de época».

Qué es un koshirae

El koshirae (拵) es el conjunto completo que viste la hoja: la empuñadura (tsuka) con su piel de raya (same) y su trenzado (ito), los menuki que van debajo, la guarda (tsuba), el fuchi y el kashira, las arandelas (seppa), el collar de la hoja (habaki) y la vaina (saya) con su boca (koiguchi), su saliente de retención (kurigata) y su remate (kojiri).

Una montura completa es obra de varios oficios —el que talla la vaina y el alma del puño, el lacador, el que forra y trenza la empuñadura, el que hace el habaki— y lleva tiempo. En la experiencia de los talleres, un wakizashi-koshirae completo tardó cuatro o cinco meses: un mes la vaina, otro la laca y el puño después. Hace falta, además, alguien que dirija el conjunto, porque buenos artesanos por separado no garantizan una buena montura.

Los herrajes sueltos se llaman tōsōgu (刀装具) y se coleccionan por sí mismos, a veces por encima de la hoja que adornaron. El NBTHK juzga la hoja, la montura completa y cada herraje en exámenes distintos: una katana bien documentada puede llegar con tres papeles.

Diagrama esquemático de las diez piezas del koshirae, numeradas de la empuñadura a la punta de la vaina.
Piezas de un koshirae, de la empuñadura a la vaina: 1 kashira, 2 tsuka, 3 menuki, 4 fuchi, 5 tsuba (con las arandelas seppa a los lados), 6 habaki, 7 koiguchi, 8 saya, 9 kurigata (con el cordón sageo pasado por su ojal) y 10 kojiri. No está a escala: es una guía de vocabulario, no una silueta real. Diagrama: Kantei

Los herrajes sueltos: tōsōgu

El conjunto de piezas metálicas y de laca que viste una hoja se llama tōsōgu (刀装具): la guarda, el collar y el remate de la empuñadura, los ornamentos bajo el trenzado, el taco de retención y el remate de la vaina, y el collar que calza sobre el filo. Cada pieza se coleccionaba —y se colecciona— por sí sola, al margen de qué hoja llevara puesta, y el NBTHK las examina en exámenes propios, distintos del de la hoja y del de la montura completa: una tsuba firmada puede tener papel sin que lo tenga la espada a la que un día perteneció.

La tsuba (鐔) es la guarda: protege la mano, hace de contrapeso y, ya en Edo, es sobre todo una tarjeta de presentación. Se labra en hierro (tetsu), en shakudō (una aleación de cobre y oro patinada a un negro azulado), en shibuichi (cobre y plata, gris) o en oro; se decora tallando el metal en relieve (katachibori) o calándolo de parte a parte (sukashi), y su silueta —redonda, mokko-gata de cuatro lóbulos, aoi-gata con forma de malva— y el dibujo de su borde (mimi) sirven para atribuirla a una escuela: ko-tōshō y ko-katchūshi entre las más antiguas, Owari y Kyō-sukashi por su calado geométrico, Higo por su hierro plano y su hilo incrustado, Nanban por sus motivos de influencia extranjera. El agujero central (nakago-ana) encaja sobre la espiga, y unas cuñas de cobre (sekigane) lo ajustan a cada hoja.

El fuchi (縁) y el kashira (頭) son el collar y el remate de la empuñadura, casi siempre a juego; los menuki (目貫) son el par de ornamentos que quedan bajo el trenzado, uno bajo la palma y otro bajo los dedos, y que además sirven de tope para que la mano no resbale. Cuando fuchi-kashira, menuki y a veces el kozuka y el kōgai —el cuchillo auxiliar y el punzón que se guardan en la vaina de una espada de viaje— comparten el mismo motivo y el mismo metal, el conjunto se llama mitokoromono (三所物), «las tres piezas». La escuela Gotō, orfebres al servicio del shōgun desde Gotō Yūjō en el siglo XV, trabajó generación tras generación en shakudō nanako (un fondo granulado) con relieve de oro; en Edo, los talladores de la ciudad (machibori) como Yokoya Sōmin y los tres grandes de la escuela Nara se apartaron de ese canon hacia temas más narrativos y naturalistas.

El kurigata (栗形) es el taco que sobresale de la vaina cerca de la boca, por el que pasa el cordón sageo para sujetar la espada al obi sin que se caiga al desenvainar. El kojiri (鐺) remata y protege la punta de la vaina, en el mismo metal, laca o cuerno que el resto del juego. El habaki (鎺) es el único herraje que no se comparte con nada: se fabrica a medida de una sola hoja, encaja justo sobre el filo por encima del machi y hace de tope contra la boca de la vaina (koiguchi), de modo que la hoja queda firme sin que el filo toque la laca; suele ser de cobre, el material más apropiado para una espada que se usa; en las piezas de categoría el cobre va forrado de una lámina de oro o de plata (kin-kise, 金着せ; gin-kise, 銀着せ), y el nijū-habaki (二重鎺) se hace de dos piezas encajadas, una interior (shitagai, 下貝) y otra exterior (uwagai, 上貝) abierta por el filo y el lomo para que se vea la de debajo. Cómo se fabrica está en «La montura en detalle». Las seppa (切羽) son las arandelas, finísimas, que se colocan a cada lado de la tsuba para que el conjunto quede prieto y no traquetee. Del habaki, una última nota: según la tradición de los talleres, en el Edo el forrado de oro quedaba reservado a los samuráis de rango alto.

El NBTHK juzga la tsuba y el juego de tōsōgu con sus propios niveles de Hozon y Tokubetsu Hozon, igual que a una hoja: mirando el metal, el temple del calado, la firma si la hay y el estado. Muchas tsuba y muchos menuki de gran nombre circulan hoy sin espada alguna, coleccionados como lo que son —pequeña escultura en metal— y con un mercado propio, aparte del de las hojas que un día llevaron puestas.

Dos tsuba de hierro en una lámina de estudio: uno liso de forma mokko, otro calado con una escena de guerreros junto a un puente.
Dos tsuba de hierro, uno de silueta mokko-gata prácticamente lisa y otro tallado y calado con una escena de guerreros. The Metropolitan Museum of Art. Crédito: The Metropolitan Museum of Art · CC0 · vía Wikimedia Commons
Juego de fuchi y kashira con relieve de pinos y toriis, y la empuñadura montada abajo mostrando el conjunto completo.
Un fuchi y un kashira a juego, con pinos y una fila de toriis en relieve; abajo, el mismo motivo aplicado sobre el fuchi ya montado en la empuñadura. The Metropolitan Museum of Art. Crédito: The Metropolitan Museum of Art · CC0 · vía Wikimedia Commons
Par de menuki de bronce dorado con forma de shishi (león guardián), una figura enroscada bajo cada trenzado.
Un par de menuki en forma de shishi, la pareja de figuras que se colocan bajo el trenzado, una a cada lado del mango. The Metropolitan Museum of Art. Crédito: The Metropolitan Museum of Art · CC0 · vía Wikimedia Commons
Kurigata de laca negra con incrustaciones doradas de dos tortugas, la pieza que retiene el cordón sageo en la vaina.
Un kurigata lacado con dos tortugas incrustadas en oro: el taco por el que pasa el sageo para sujetar la vaina al obi. The Metropolitan Museum of Art. Crédito: The Metropolitan Museum of Art · CC0 · vía Wikimedia Commons
Kojiri metálico con decoración de hojas y dos incrustaciones doradas, el remate que protege la punta de la vaina.
Un kojiri con hojas grabadas y dos realces en oro: el remate metálico que cierra y protege la punta de la vaina. The Metropolitan Museum of Art. Crédito: The Metropolitan Museum of Art · CC0 · vía Wikimedia Commons
Detalle de una espiga desnuda con su habaki de latón, la tsuba y el fuchi, mostrando cómo el collar calza justo sobre el filo.
El habaki, el collar metálico —aquí de latón— que calza exactamente sobre el filo, entre la tsuba y la hoja, y hace de tope contra la boca de la vaina. Auckland War Memorial Museum. Crédito: Auckland Museum · CC BY · vía Wikimedia Commons

La shirasaya no es una montura

Una shirasaya (白鞘) es una vaina y una empuñadura de madera desnuda, casi siempre hōnoki (magnolia japonesa), sin laca, sin tsuba, sin piel de raya y sin trenzado, talladas a la medida exacta de esa hoja y de ninguna otra. No es una montura pobre: es un estuche. La madera es estable, poco ácida y deja respirar el acero, de modo que la hoja descansa y no se oxida; el acabado es cera, no laca. Hay shirasaya sin mekugi, ajustadas solo por presión.

Cuando la hoja pasa al estuche, la montura buena se conserva armada con un tsunagi (繋ぎ), una hoja de madera de relleno. Por eso «con shirasaya» en una ficha significa que la pieza trae estuche de guarda, no que tenga dos monturas. Y como el NBTHK rechaza por norma las monturas sin tsuba —salvo los aikuchi—, una shirasaya no obtiene papel de koshirae. Cómo se hace la shirasaya, qué dice un sayagaki y cómo se conserva la vaina se cuenta en «La saya».

Vaina de madera clara con una inscripción de sayagaki en tinta a lo largo del canto.
Una shirasaya de madera de hōnoki con su sayagaki, la atribución escrita a tinta directamente sobre la vaina. Crédito: Rama · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons

Tachi-koshirae: la espada que cuelga

La montura de tachi (太刀拵, tachi-koshirae) lleva la espada colgada del obi con el filo hacia abajo, sujeta por dos tirantes (ashi u obitori) fijados a la vaina. Su remate de empuñadura no es un kashira sino un kabutogane, más macizo; la vaina lleva abrazaderas (semegane) y un remate metálico. La empuñadura suele tener más curva que la propia hoja y a veces dos mekugi.

Sus variantes de aparato son las más vistosas del género: kazari-tachi de corte, hyōgo-gusari-no-tachi con tirantes de cadena, itomaki-no-tachi con el trenzado prolongado sobre el primer tramo de la vaina para protegerla de la armadura. Dominan de finales de Heian a Nanbokuchō y después sobreviven como monturas ceremoniales y de santuario.

Montura de tachi con vaina lacada en rojo y dorado, cordones de seda blanca y morada anudados junto a la boca de la vaina.
Una montura de tachi del Museo Nacional de Tokio, con los tirantes (ashi) anudados en seda blanca y morada y la vaina lacada en rojo y oro. Crédito: Ian Armstrong · CC BY-SA · vía Wikimedia Commons

Uchigatana-koshirae y sus dos parientes

El uchigatana-koshirae (打刀拵), también llamado buke-zukuri, es la montura que se da por supuesta en una katana: va metida en el obi con el filo hacia arriba, retenida por el kurigata y su cordón (sageo), y permite desenvainar y cortar de un tirón en lugar de los dos movimientos que pide un tachi. Es la forma corriente desde Muromachi, cuando el combate pasa del duelo a caballo a las masas de infantería.

Tenshō-koshirae (天正拵): la versión sobria que cuaja en la era Tenshō (1573-1592), a contracorriente del lujo ruidoso de Momoyama. Empuñadura en forma de tambor, estrechada en el centro (ryūgo-gata), kashira de cuerno lacado en negro con el trenzado pasando por encima, vaina forrada de cuero y lacada de negro —a veces virada a pardo— y tsuba sencilla de hierro o de yamagane. Es una montura de combate, y por eso se aprecia.

Handachi (半太刀): «medio tachi». Toma herrajes de tachi —kabutogane en lugar de kashira, abrazaderas (semegane) en la vaina y remate de tipo tachi—, pero prescinde de los tirantes (ashikanamono), así que no cuelga: va al cinto. En su forma básica aloja la hoja con el filo hacia abajo, a la manera del tachi, aunque hay ejemplares montados con el filo arriba, como una katana; las fuentes occidentales suelen dar solo esta segunda variante. Nace en la transición del tachi al uchigatana y estuvo de moda desde finales de Muromachi hasta comienzos del Edo.

Tres monturas de uchigatana de laca negra lisa, fotografiadas una junto a otra.
Tres uchigatana-koshirae de laca negra lisa donadas al Saien-dō del Hōryū-ji, con la curva y la silueta sin tirantes característica del género. Crédito: Horyu-ji Office for the Preservation of National Treasures, via National Diet Library · Dominio público · vía Wikimedia Commons
Pareja de daishō en montura handachi, laca verde con un dibujo de corriente de agua en plata.
Un daishō montado en estilo handachi, laca verde con una corriente de agua en plata; el remate metálico de la vaina y las abrazaderas junto a la boca son herrajes de tipo tachi, aunque la espada va al cinto. Crédito: National Institutes for Cultural Heritage, Japan (ColBase) · CC BY · vía Wikimedia Commons

Monturas provinciales: Higo, Satsuma, Owari, Yagyū y Shōnai

Higo-koshirae: nace bajo el patrocinio de Hosokawa Tadaoki, llamado Sansai (1563-1646), daimyō y maestro de té, en la provincia de Higo (Kumamoto, con retiro en Yatsushiro). Junta la austeridad del té y el uso práctico de la espada: empuñadura más corta, vaina de piel de raya o forrada de cuero, gancho de retención (kaerizuno) y herrajes de hierro de calado plano, a menudo con hilo de oro o plata incrustado. De ese círculo salen las cuatro escuelas del Higo kinkō: Hirata (Hikozō), Hayashi (Matashichi), Nishigaki (Kanshirō) y Shimizu (Jingo).

Satsuma-koshirae: ligada a las escuelas de esgrima de Satsuma, Jigen-ryū y la rama Yakumaru. Empuñadura muy larga, de perfil recto, herrajes de hierro toscos y macizos, tsuba pequeña a menudo perforada con dos agujeritos para atarla a la vaina, vaina gruesa y kaerizuno. Esos agujeritos se llaman sayadome (鞘止): por ellos pasaba un cordón o un alambre que sujetaba la tsuba a la vaina para no desenvainar a la ligera. Según la tradición de los talleres, se ataba con papel o con un alambre fácil de romper, y se enseñaba a desenvainar con vaina y todo si hacía falta.

Owari-koshirae (尾張拵): la montura de los samuráis de Owari, de piezas robustas, con un kashira que encaja entero dentro del diámetro del fuchi, un trenzado de rombos grandes cruzado al revés de lo corriente, menuki planos y finos y la madera de la boca de la vaina sin lacar. De su órbita sale la Yagyū-koshirae (柳生拵), atribuida al maestro de armas Yagyū Ren’yasai Toshikane (1625–1694): menuki invertidos (gyaku-menuki), kashira grande de hierro y un puño en forma de tambor (ryūgo) pensado para golpear con una mano, sobre hojas de algo menos de 2 shaku. La Shōnai-koshirae (庄内拵) se reconoce sobre todo por los herrajes de los orfebres de Shōnai, de gran calidad. Y la Higo tuvo tanto éxito que a finales del Edo se puso de moda en la propia capital como Edo-Higo-koshirae (江戸肥後拵). De las guardas de Yagyū se cuenta una anécdota que recogió Frank Brinkley en 1902: el maestro machacó en un mortero cincuenta tsuba y se quedó sólo con las que aguantaron, y por eso sus guardas se pusieron de moda. Es una tradición, no un hecho comprobado.

Cuidado con el rótulo «satsuma rebellion koshirae»: no es un término japonés, sino una etiqueta de coleccionismo occidental. Lo que describe son monturas baratas y bastas, armadas con piezas viejas —trozos de vaina por empuñadura, arandelas de hierro por menuki, trenzados de cáñamo—, con frecuencia sobre hojas defectuosas o recortadas, y más habituales en wakizashi que en katana. Los especialistas las identifican con los okashi-tō, espadas prestadas que se entregaban a tropas no samuráis en el Edo tardío, más que con la rebelión de Satsuma de 1877.

Guarda tsuba de hierro calado atribuida a la escuela de Higo, con decoración recortada.
Una tsuba de hierro calado del tipo que dio fama al kinkō de Higo: austeridad y trabajo de calado plano. Crédito: The Metropolitan Museum of Art · CC0 · vía Wikimedia Commons

Aikuchi, daishō y guntō

Aikuchi (合口): montura sin tsuba, en la que el fuchi y la boca de la vaina se encuentran a hueso; de ahí el nombre, «bocas que se juntan». Viene del koshigatana y desde Kamakura es la montura elegante del tantō. Es la única forma que el NBTHK admite sin guarda.

Daishō (大小): «grande y pequeña», la pareja de hoja larga y hoja corta con los herrajes en juego. Se populariza a finales de Muromachi, con ejemplares de finales del siglo XVI; llevarla quedó reservada a la clase samurái en 1683, y para el traje de ceremonia el bakufu prescribió vaina y trenzado negros con piel de raya blanca. Que las dos hojas sean del mismo herrero es raro y no hace falta: lo que define un daishō es el juego de monturas. Según lo medido en un taller, en un juego original la tsuba es de 86 × 81 mm para la hoja larga y de 75 × 70 mm para la corta, dentro de lo corriente: entre 7,5 y 8 cm en una katana y entre 6,2 y 6,6 cm en un wakizashi. Según la práctica de los talleres, además, la piel de raya lacada de negro era lo corriente en el kotō, y la blanca se extiende con el shintō.

Guntō (軍刀): monturas militares. El kyū-guntō, de corte europeo con guardamano de puente, fue reglamentario de 1872 a 1934. El shin-guntō tipo 94 (1934) vuelve a la empuñadura de piel de raya y trenzado, con herrajes de flor de cerezo y vaina metálica de dos anillas; el tipo 98 (1938) suprime la segunda anilla y simplifica el resto. El tipo 95 (1935), para suboficiales, lleva hoja de fabricación industrial con acanaladura y número de serie estampado, y puño primero fundido en metal pintado y al final de la guerra de madera. La armada usó el kai-guntō. Muchas hojas antiguas se remontaron en guntō durante la guerra, así que la montura no dice nada de la edad de la hoja; y los criterios del NBTHK, que solo admiten obra posterior a Meiji si está firmada y bien hecha, dejan fuera las hojas industriales.

Tantō con su hoja fuera de la vaina, junto a una montura aikuchi negra sin guarda con un gancho de retención.
Un tantō y su montura aikuchi: la boca de la vaina se ajusta directamente contra el fuchi, sin tsuba de por medio. Crédito: brianburk9 (photograph of a British Museum piece) · CC BY · vía Wikimedia Commons
Empuñaduras de un daishō en un soporte, laca negra, piel de raya blanca y trenzado negro con los mismos herrajes en las dos espadas.
Las empuñaduras de un daishō: piel de raya blanca, trenzado negro y los mismos herrajes en la hoja larga y en la corta, el rasgo que define el juego. Crédito: Marie-Lan Nguyen (fotografía de una pieza de The Metropolitan Museum of Art) · CC BY · vía Wikimedia Commons

Otras monturas: wakizashi, kaiken, toppei y yasume-zaya

La montura de wakizashi no es una katana en pequeño: es la de la hoja secundaria del par, y en un daishō lo que tiene que casar es la laca de las dos vainas y el color de los trenzados. Cuando fuchi, kashira, kozuka, kōgai y menuki son del mismo autor y del mismo motivo, el juego se llama gotokoromono (五所物). En el Edo, además, no sólo los samuráis llevaban wakizashi: comerciantes, prestamistas y jefes de aldea podían llevarlo de viaje o en ocasiones formales, así que no toda montura de wakizashi es de samurái.

El kaiken (懐剣), también futokoro-gatana (懐刀), es un puñal que se lleva dentro de la ropa: sin tsuba, sin ranura de kozuka ni gancho kaerizuno, casi sin metal y con piezas de cuerno. Lo llevaban hombres y mujeres; las mujeres de familia samurái, en una bolsa metida en el obi. Se oye a veces que el kaiken de una esposa llevaba suguha y un bōshi sin vuelta, «la que no vuelve a casa»; quienes han visto muchas hojas de kaiken del Edo no encuentran esa regla y la tienen por superstición moderna.

El kaiken ha llegado hasta hoy por la boda. Desde la primera boda sintoísta, en 1900, la novia vestida a la japonesa lleva un kaiken metido en el pecho del kimono, junto al hakoseko (筥迫), un estuche plano bordado, y el abanico: es un adorno del traje, no un arma.

La toppei-koshirae (突兵拵) nace a finales del Edo con la instrucción militar a la occidental: la vaina acaba en una punta redondeada y afilada, y el nombre viene del casco toppai (突盔), de copa puntiaguda. Según la observación de los talleres, el kurigata se sustituye en ella por una anilla trasera, para colgarla del cinturón junto a la cartuchera.

La yasume-zaya (休め鞘), «vaina de descanso», llamada también abura-zaya (油鞘), es una costumbre de los Tokugawa de Owari: una vaina de madera sin laca y sin puño propio en la que la hoja descansa con su empuñadura trenzada puesta, en lugar de pasar a una shirasaya. Fuera de esa costumbre, yasume-zaya es también otro nombre de la propia shirasaya, la vaina de guarda en la que la hoja «descansa» (ver «El pulido y los cuidados»). Cómo se hace cada pieza de estas monturas, y quién la hace, está en «La montura en detalle».

Kaiken fuera de su vaina: empuñadura de laca negra sin guarda con un pequeño disco metálico y hoja estrecha de un solo filo, sobre la vaina lacada con su cordón.
Un kaiken, el puñal que se llevaba dentro de la ropa: sin tsuba, casi sin metal y con la vaina lacada. Auckland War Memorial Museum. Crédito: Auckland Museum · CC BY · vía Wikimedia Commons

Qué hace que una montura sea «de época»

El NBTHK publica sus criterios de examen de monturas (texto vigente desde el 19 de mayo de 2015), y son la definición operativa de «de época» para el nivel Hozon:

Época de la monturaQué se le exige
Momoyama o anteriorque muestre los rasgos de su tiempo y tenga valor documental, aunque tenga defectos y restauraciones
Edobuen estado de conservación y valor documental
Meiji en adelanteque respete la técnica tradicional y sea de calidad artística

Del mismo texto salen consecuencias que sorprenden a quien empieza: un trenzado rehecho no descalifica si armoniza con la laca y los herrajes; que falte el kozuka o el kōgai se acepta y se anota en el papel; y un herraje de firma dudosa puede pasar si el conjunto se sostiene, también con nota. En cambio, una montura sin tsuba se rechaza salvo en aikuchi, y las monturas de fabricación extranjera no se examinan. Para el Tokubetsu Hozon se pide mejor factura, pocas restauraciones y buen estado.

Fuera del shinsa, «koshirae de época» es una estimación del vendedor. Lo comprobable es otra cosa: que el conjunto sea coherente —laca, herrajes y trenzado del mismo registro—, que la hoja encaje en su vaina, y que exista un papel de montura o al menos un herraje firmado y fechable. Sin eso, la fecha de la montura es una opinión, no un dato.

Diagrama con tres bandas por época de la montura —Momoyama y anterior, Edo, Meiji en adelante— y tres marcas con lo que exige cada una.
Lo que el NBTHK pide para el nivel Hozon cambia con la época: rasgos de su tiempo, buen estado, o técnica y calidad artística. Diagrama: Kantei